La IA acelera la desinformación y amenaza a las democracias, advierte una investigación

La cara es la misma. La voz también. Pero la información es sospechosa. Las herramientas de inteligencia artificial (IA) han aumentado la necesidad de desconfiar de los contenidos que cada uno de nosotros recibe de diferentes maneras, como en ningún otro momento de la historia. Quienes lo dicen son los propios profesionales que comprueban la información. Recomiendan desconfiar.
Una imagen de esto está en una encuesta, publicada esta semana, realizada a partir de 1.294 controles profesionales en al menos diez idiomas, realizada por Agência Lupa (vehículo especializado en este tipo de actividad). El mapeo se titula “El impacto de la IA en la verificación de datos global”.
El resultado de este panel es que el 81,2% de los casos de desinformación utilizando tecnologías de inteligencia artificial surgieron tan solo en los últimos dos años (entre enero de 2024 y marzo de 2026). Las elecciones, las guerras y los golpes de estado fueron los temas más recurrentes.
Según la gerente de innovación y formación de Agência Lupa, Cristina Tardáguila, la IA está redefiniendo el campo de la desinformación a escala global.
“La gran mayoría de las piezas que son analizadas por los inspectores acaban siendo etiquetadas como falsas o engañosas. La IA difícilmente ha sido diseñada para potenciar contenidos verdaderos”, dijo en una entrevista con .
además de vídeos
Otra observación del investigador, fundador de Lupa, es que la desinformación llega al público en diferentes formatos (además de videos, audios cortos, fotografías y textos). Una preocupación es el uso de estas tecnologías durante los períodos electorales en todo el mundo. Para ella, estos son usos que amenazan a las democracias.
“Este es un año electoral importante en Brasil y otros socios de la región”. Cita los procesos en Estados Unidos, Perú, Costa Rica y Colombia. Este escenario afectará la vida de las damas en estos países y también de los votantes.
“Recibirán una avalancha de contenido basado en IA con una alta probabilidad de que estas piezas sean, de hecho, enormes falsedades”, añade.
Según ella, esto significa que el uso de la IA para manipular contenidos ya no es algo aislado y se ha convertido en una parte permanente del entorno de desinformación digital. El volumen de controles que detectaron este tipo de mentiras creció de 160 casos (en 2023) a 578 (en 2025). Hasta marzo de este año ya se habían realizado 205 controles.
Mentiras en diferentes idiomas
El estudio no tiene un enfoque geográfico, sino lingüístico. En inglés, se detectaron 427 casos de desinformación de IA y deepfakes (reemplazo de rostro y voz, por ejemplo). En español fueron 198 y en portugués 111.
El investigador sostiene que lo más importante en este momento es la propagación de la educación mediática. Afirma que revisando proyectos en todo el mundo respaldan legislaciones que buscan promover, incentivar e incentivar a la sociedad a comprender qué puede haber de falso en las publicaciones. La educación mediática desempeñaría un papel similar al de una vacuna.
“Necesitamos que la vacuna contra la desinformación, que en realidad es información de calidad, llegue antes para que la gente pueda estar preparada y resiliente cuando vea mentiras en formato IA”, destaca Cristina Tardáguila.
La educación mediática como solución
Para ello, ve la necesidad de una política pública que incluya educación mediática e intervenciones de alfabetización: la capacidad de leer, escribir, interpretar y utilizar el lenguaje de manera eficiente.. Esta sería una función que habría que implementar urgentemente en las escuelas.
Además del papel de las autoridades públicas, además de las agencias de control, también pueden colaborar las empresas de comunicación tradicionales. “Lo importante es subrayar que el control debe seguir criterios fijos de transparencia y rigor”. El estudio tuvo en cuenta cheques publicados e indexados por Google en Fact Check Explorer (una herramienta de búsqueda gratuita para verificar información desacreditada).
“No tengo ninguna duda de que 2026 es un año en el que veremos cada vez más IA. Es bueno que los brasileños sepan esto, se preparen, sean activos y puedan identificar la desinformación”, consideró.
El investigador entiende que cualquier ciudadano puede realizar un control cuando tenga dudas sobre la legitimidad de la información que recibe. La propia Agência Lupa creó un curso gratuito para principiantes.


