¿El running ha encontrado su lugar en los estudios?

Dos prácticas, dos tendencias explosivas. Por un lado, correr: nunca antes los franceses se habían puesto tanto las zapatillas y con ello se ha desarrollado todo un ecosistema: clubes de corredores, carreras populares, comunidades en las redes sociales o incluso eventos de marca. Por otro lado, los estudios deportivos: yoga, ciclismo, boxeo o Pilates, las clases grupales nunca han sido tan populares.
¿Qué pasaría si estos dos fenómenos finalmente se encontraran? En París, BOLD pretende demostrarlo con un nuevo concepto: un estudio enteramente dedicado al running. Pero ¿por qué correr al estudio?
Lejos de ser un simple jogging
“Partimos de una observación bastante simple: los estudios de yoga, Pilates y ciclismo han evolucionado enormemente, pero para correr y fortalecer los músculos, la oferta sigue siendo muy limitada”, explica Marion Prieur, cofundadora de BOLD. Por tanto, el concepto se basa en dos disciplinas complementarias: la carrera y el fortalecimiento muscular: “Para nosotros, en una rutina deportiva completa, necesitamos ambas. Queríamos una oferta legible, con dos prácticas que permitieran progresar en la carrera y limitar el riesgo de lesiones”, continúa.
Las sesiones duran cincuenta minutos. La sesión “Bold Run” alterna cuatro bloques. Una primera secuencia sobre la colchoneta te permite aumentar gradualmente tu cardio. Luego, tírate al suelo para hacer burpees, saltos de tijera, sentadillas, estocadas o incluso elevaciones de rodillas, con el peso del cuerpo y mancuernas. Luego regresa a la colchoneta para realizar una serie de seis sprints de treinta segundos, intercalados con cuarenta segundos de recuperación, antes de un bloque final de fortalecimiento muscular y algunos estiramientos. Una construcción que cambia por completo la percepción del esfuerzo: “El hecho de alternar carrera y ejercicios en el suelo hace que no veas pasar el tiempo”, resume Camille Vandenbulcke, de 30 años, que acaba de terminar la sesión.
Un ambiente diseñado para el rendimiento.
¿Por qué pagar por correr en cinta? Para Marion, la respuesta va mucho más allá del simple entrenamiento: “Una vez reservada la sesión, todo está pensado para el cliente. Ya no necesita pensar en su entrenamiento. El equipo, el entrenador y el ambiente crean una motivación que es difícil de encontrar cuando corres solo varias veces a la semana. »
Una vez allí, entendemos rápidamente lo que quiere decir. El sistema de sonido pondría celosos a muchos clubes. Los graves acompañan cada aceleración, los BPM aumentan gradualmente y los efectos de luz siguen los momentos más destacados de la sesión. Cuando se trata de sprints, es difícil no acelerar: “Son muy buenos para combinar los momentos en los que lo das todo con los momentos en los que la música explota. Lo único que quieres es correr lo más rápido posible”, sonríe Jeanne, la hermana de Camille. “Estás escapando por completo”. Ya no piensas en nada”. Incluso la disposición de las alfombras parece haber sido pensada detenidamente: “Estás un poco en tu burbuja. A diferencia de algunos estudios donde estás pegado a los demás, aquí todo está diseñado para que puedas estar tranquilo”, observa.
¿Una nueva forma de experimentar el running?
A 35 euros por sesión (precio decreciente para pack o sesiones de abono), la promesa puede resultar sorprendente para un deporte que se puede practicar gratis. Sin embargo, ni Jeanne ni Camille ven en BOLD un sustituto de sus salidas al aire libre: “Para correr 10 kilómetros, prefiero salir al aire libre. Pero aquí no es eso lo que busco. Me saca de mi zona de confort. Corro más rápido de lo que lo haría sola y me desahogo mucho más”, explica Jeanne. Su hermana Camille, que poco a poco vuelve a hacer deporte, valora especialmente el ritmo de la sesión: “Cuando corres al aire libre, miras a menudo el reloj. Allí, el hecho de alternar carrera y ejercicios en el suelo hace que no veas pasar el tiempo”.
Para Marion Prieur, el estudio no sustituirá las salidas al aire libre. “Al contrario, muchos de nuestros clientes ya corren varias veces a la semana. Nuestras sesiones están diseñadas para ayudarles”, explica el cofundador. En una época en la que los clubes de corredores están llenos y los dorsales para las carreras más importantes se agotan en apenas unos minutos, los estudios parecen haber encontrado su lugar en este ecosistema. “Correr es una tendencia fundamental”, explica. “Los franceses corren cada vez más y buscan progresar, prepararse para una carrera o simplemente integrar el deporte de forma sostenible en su vida cotidiana”, concluye la joven.
