¿Cómo acelera la terapia con animales la rehabilitación física? El Dr. Kalil explica

La TAA (Terapia Asistida por Animales) ha demostrado ser un poderoso aliado en la rehabilitación física, emocional y cognitiva de pacientes con diferentes condiciones clínicas. La práctica, que utiliza principalmente perros y caballos como facilitadores terapéuticos, ha demostrado resultados significativos en personas con accidentes cerebrovasculares, enfermedades neurológicas y trastornos del desarrollo, como explica Marcos Stavale, neurocirujano del Hospital Sírio-Libanês y del Hospital Israelita Albert Einstein, en entrevista con Signos vitales CNN.
Según el experto, la rehabilitación neurológica depende fundamentalmente de la capacidad del cerebro para reclutar circuitos alternativos tras las lesiones. Stavale explica que “cuanta más estimulación eléctrica se proporcione al paciente, más fácil le resultará reclutar circuitos alternativos”. El especialista destaca también que la edad es un factor determinante: “Cuanto más joven es el paciente, más fácil es reclutar circuitos alternativos”.
Resultados de medición
Los beneficios obtenidos con la terapia asistida por animales se evalúan mediante escalas específicas que miden el nivel de independencia funcional de los pacientes. Cristiane Isabela Almeida, fisiatra especialista en rehabilitación, explica que estas tablas permiten medir “el nivel de dependencia o independencia de una persona en diferentes áreas de su vida”. Los indicadores incluyen capacidades básicas como alimentarse, vestirse, bañarse y moverse.
“Podemos documentar esta progresión a través de la terapia”, afirma Cristiane, aunque subraya que, en los casos más complejos de rehabilitación física, “la persona no sólo hace esta terapia”. El especialista destaca la importancia de la integración entre diferentes enfoques terapéuticos y el papel fundamental del fisiatra como puente entre el equipo médico multidisciplinario y los terapeutas.
Compromiso y aceptación
Uno de los principales beneficios de la terapia asistida con animales es una mayor participación del paciente en el proceso de rehabilitación. La presencia de animales crea un ambiente más acogedor y estimulante, facilitando la adherencia al tratamiento. Marcos Stavale observa que, aunque algunos pacientes pueden presentar resistencias iniciales por no haber tenido contacto previo con determinado tipo de animales, “merece la pena el trabajo de contacto progresivo para que el paciente se acostumbre y pueda aprovechar adecuadamente esa terapia”.
La práctica se ha consolidado como un enfoque que combina ciencia y humanización en el proceso de recuperación. Al ampliar los estímulos sensoriales y emocionales, la terapia asistida con animales mejora los resultados de la rehabilitación convencional, ofreciendo una perspectiva de tratamiento más integral y humanizada para los pacientes que enfrentan desafíos de recuperación física y cognitiva.


