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Pénichette, crucero… ¿Por qué el barco fluvial es la nueva “van Life”?

Soñaste con transformarte en Alexander Supertramp en Hacia lo salvaje (con un final menos trágico obviamente)? Una alternativa a la furgoneta está gozando de verdadera popularidad: se ofrecen en alquiler barcazas y cruceros, sin restricciones de licencia.

La tendencia “slow life” atrae a los amantes de la naturaleza

Tomarse el tiempo para disfrutar y apreciar la vida a su propio ritmo es todo lo que exige la tendencia Slow Life. Según un estudio de Indeed publicado en agosto de 2025, el 48% de los empleados franceses no pueden dejar de trabajar por completo durante sus vacaciones. Sin embargo, todos los expertos lo tienen claro: no concederse el derecho a desconectar también corre el riesgo de sufrir estrés crónico, o incluso de encaminarse directamente hacia el burnout. ¿Qué mejor que un pequeño crucero para dejar atrás la vida cotidiana? El alquiler de barcazas, accesibles sin licencia y totalmente equipadas, como minicasas, aprovecha la necesidad de los habitantes urbanos de romper con su vida cotidiana para atraer turistas durante el verano.

TIENE 20 minutosJérôme Faucheur de Battisti, director general de Riverly, afirma tener “una tasa de ocupación cercana al 100% para el alquiler de barcazas en la primavera de 2025”. Y no es casualidad, ya que es la época en la que “los viajeros disfrutan de condiciones ideales”, es decir, “una naturaleza en plena floración, temperaturas agradables y vías fluviales aún poco frecuentadas”, explica. En definitiva, una nueva forma de evadirte de todo durante tus vacaciones.

La escapada a la naturaleza de alto nivel

Si el alquiler de embarcaciones fluviales tiene tanto éxito es también porque, a diferencia de la minicasa o de la autocaravana, la estancia en el agua sigue siendo más atractiva para ofrecer a los amigos, porque es más premium. Por un lado, estos barcos modernos recuerdan a modelos de alta gama que suelen ser menos accesibles. Es el caso de la barcaza, que evoca a la barcaza real con su construcción plana y alargada pero de menor tamaño (3,1 m de ancho, 9,3 m de largo, para el modelo clásico) o del Cruiser, con un aspecto más deportivo. Esto revive la fantasía del crucero (que sigue siendo un lujo o un obstáculo ecológico para muchos).

A esta imagen premium se suma el placer de permanecer independiente en el agua. Muchas empresas ofrecen la posibilidad de navegar solo, sin ninguna licencia, lo que hace que la experiencia sea aún más gratificante. “La sensación de navegar sobre el agua, de conducir uno mismo un barco sin necesidad de licencia, es bastante divertida. Es una experiencia para vivir al menos una o dos veces en la vida”, cuenta 20 minutos, Patrick Albert, que intentó la aventura durante tres días en una barcaza con motivo del cumpleaños de su prometida.

Por último, el gran punto fuerte sigue siendo la libertad de elegir tu ruta y detenerte cuando quieras, como en una autocaravana. Con su grupo de diez personas, Patrick Albert logró disponer de una distribución independiente y completa que permitía a sus invitados alojarse cómodamente gracias a varios baños y cabinas para dormir, espacio de almacenamiento, una sala de estar y una cocina totalmente equipada. Las versiones más sofisticadas están incluso equipadas con lavavajillas, plancha en la terraza y sistema de aire acondicionado (que no es excesivo durante las olas de calor).

Por supuesto, lejos del presupuesto de cruceros, pero “el precio sigue siendo bastante alto”, comenta Patrick Albert. Los precios parten de 365 euros para el alquiler de una barcaza clásica de 28 m2, habitable de 2 a 6 personas, en Riverly por ejemplo, este último recomienda ir en grupo para dividir los gastos.

Juan Pablo Broin

Es editor jefe con formación académica en periodismo, cursada en una universidad de Buenos Aires, Argentina. Su enfoque combina rigor informativo y criterio editorial, con especial atención a la verificación de fuentes y la claridad en la narrativa.

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