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“Marcamos la diferencia entre aceptarlos y acogerlos”… ¿Qué es esta etiqueta de Tourourisme para las vacaciones?

Ésta es la gran paradoja francesa. Por un lado, Francia ama a sus bolas de pelo: uno de cada dos hogares tiene al menos una mascota, lo que sitúa al país en el quinto lugar de Europa con 9,9 millones de perros y 16,6 millones de gatos. Por otra parte, Francia flaquea cada verano ante su triste título de campeona de los abandonos. Sólo entre junio y agosto de 2025, nada menos que 63.500 animales quedaron abandonados a la vera de la carretera.

Para frenar esta lacra y adaptarse a las nuevas expectativas de los veraneantes, muchos destinos recurren a un simple juego de palabras, que se ha convertido en una auténtica estrategia de acogida: el “Todo-Turismo”. Nacida en Troyes en 2007, esta marca nacional se desarrolla a gran velocidad. 20 minutos hace balance de este concepto que quiere dar vida a las vacaciones.

¿Qué es exactamente el “turismoturismo”?

“Marcamos la diferencia entre aceptar animales y acogerlos”, resume Sandrine Maerten, de la oficina de turismo de Troyes, en el origen de la etiqueta. El principio es simple: dar la mejor bienvenida posible a los dueños de mascotas para evitar que tengan que cuidar (o peor aún, abandonar) a su compañero de cuatro patas. En concreto, cuando un viajero cruza la puerta de una oficina de turismo autorizada, su perro no sólo es tolerado, sino que es el invitado de honor.

Si en 2007 el deseo era centralizar las solicitudes de cada vez más viajeros con sus animales pero también superar el problema de los “excrementos de perros grandes”, hoy la etiqueta está evolucionando bien. “Existe un pacto que las oficinas hoy deben respetar: crear su guía turística, reunir a los proveedores de servicios locales en torno a la etiqueta y, sobre todo, para la recepción, disponer de un “Toutoubar””, continúa Sandrine Maerten.

Además del tradicional “Toutoubar” (un cuenco de agua dulce instalado en la entrada), cada profesor recibe, en las oficinas señalizadas, un paquete de bienvenida bien surtido. En el interior: golosinas y croquetas ofrecidas por laboratorios asociados, bolsas de limpieza urbana y una revista digital publicada por la Fundación 30 millones de Amigos. El paquete contiene, sobre todo, una guía práctica que enumera todas las direcciones de la zona que aceptan mascotas: parques accesibles, playas autorizadas, restaurantes, alojamientos, pero también salones de belleza, pensiones y números de urgencia de los veterinarios.

“No es una etiqueta efectista”

Actualmente, 69 sectores turísticos franceses ya han dado el paso. Y para los profesionales del sector, el impacto es muy real. “El turismo está cambiando, los viajeros viajan cada vez más con sus animales. Tenemos turistas que vienen a nosotros exclusivamente gracias al Toutourisme”, señala Muriel Chanud, responsable de la etiqueta en la oficina de turismo de Istres en Bocas del Ródano, que adoptó este enfoque en 2011. En su municipio, los hoteles juegan el juego, aceptan animales y ofrecen cuencos.

Una observación compartida en Vendée, donde la demanda se dispara. “No es una etiqueta engañosa, porque existe una demanda turística real. El animal se ha convertido en un miembro más de la familia, es el bebé de la casa. Así como damos la bienvenida a un niño, damos la bienvenida a un perro”, explica Catherine Holtzritter, representante de Turismo de la Oficina de Turismo de Vendée du Sud. Para ella, esta tendencia social es grave: “La tasa de natalidad está en caída libre, los animales a veces han tomado el lugar de un niño. Tenemos muchas solicitudes, como familias que nos preguntan: “¿Qué puedo hacer con dos niños y un perro?”. »… El perro está completamente en los planes de vacaciones, no se queda atrás. »

Desde cursos de agility hasta servicios de cuidado de perros

Frente a esta clientela tan exigente, los profesionales están redoblando su imaginación para ascender. En el sur de Vendée, se recomienda encarecidamente a los proveedores de alojamiento que instalen manteles individuales de marca y equipamiento específico. Algunos van aún más lejos: “Un anfitrión acaba de poner en marcha un servicio de cuidado de perros directamente en el lugar para que los propietarios puedan visitarlo de vez en cuando”, se alegra Catherine Holtzritter. A pocos kilómetros de distancia, en Mouchamps, ha surgido un auténtico “reino de los perros”, con un circuito dedicado al agility, puntos de agua y snacks para perros.

Incorporar al perro en vacaciones, sin embargo, requiere cierta compensación. La etiqueta nos recuerda que la convivencia con la población local debe seguir siendo armoniosa. Las oficinas de turismo informan encarecidamente a los propietarios sobre las normas de limpieza urbana y la legislación vigente, como la obligación de llevar a su mascota con correa en la vía pública y de hacerle llevar un collar con los datos de contacto de los propietarios. La ciudadanía es fundamental para que las barreras sigan cayendo y el “turismo” esté bien consolidado.

Juan Pablo Broin

Es editor jefe con formación académica en periodismo, cursada en una universidad de Buenos Aires, Argentina. Su enfoque combina rigor informativo y criterio editorial, con especial atención a la verificación de fuentes y la claridad en la narrativa.

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