Los niños responden más rápido a la terapia con animales, dice el médico a Kalil

La terapia asistida por animales ha demostrado resultados más rápidos en niños que en adultos, gracias a la mayor capacidad de los niños para reclutar circuitos neuronales alternativos. Si bien el avance de la edad dificulta este proceso debido a la llamada “cristalización” del cerebro, los niños pueden establecer nuevas conexiones más fácilmente, acelerando su recuperación, como explica Marcos Stavale, neurocirujano del Hospital Sírio-Libanês y del Hospital Israelita Albert Einstein, en entrevista con Signos vitales CNN.
Según el experto, el escepticismo que aún existe respecto a este tipo de tratamientos es fruto del desconocimiento. La eficacia de la terapia con animales se atribuye principalmente a la estimulación multisensorial que proporciona a los pacientes, además de promover un mayor compromiso durante las sesiones terapéuticas.
Durante el programa, la fisiatra Cristiane Isabela Almeida compartió su experiencia personal como la primera paciente en recibir la visita de un perro en un hospital de São Paulo, en 2011. “Fue una experiencia muy conmovedora. Es una interacción silenciosa, sistema límbico con sistema límbico, sin palabras”, relató. Explicó que la visita siguió estrictos protocolos de seguridad, incluyendo vacunas, baños especiales y la elección adecuada del lugar de encuentro dentro del hospital.
Personalización del tratamiento
Stavale destaca que la terapia con animales no sustituye a los tratamientos convencionales, sino que los complementa significativamente. “No tengo ninguna duda de que la posibilidad de incluir la terapia con animales facilita el trabajo del rehabilitador”, afirmó Stavale.
La elección del animal para la terapia depende del perfil del paciente y de sus necesidades específicas. Cristiane explicó que, en el caso de los niños, puede ser beneficioso alternar entre diferentes animales: “A veces vale la pena tener más de un perro observando la terapia de un niño, alternativamente. ¿Por qué? Porque tienen personalidades diferentes. Entonces, cada uno nos estimula e induce de diferentes maneras”.
El mismo principio se aplica a la equinoterapia, donde la interacción con los caballos puede variar según la condición física del paciente. En algunos casos, el paciente puede reunirse solo con el terapeuta en el suelo; en otros, es necesario que el profesional acompañe al paciente al animal. El proceso de adaptación puede tomar varias sesiones solo para establecer el contacto inicial entre paciente y animal, creando un vínculo terapéutico que beneficia no sólo al tratamiento individual, sino que también promueve ganancias para toda la familia involucrada.


