Mitos sobre el cáncer de próstata: los expertos desacreditan al Dr. Kalil

El diagnóstico de cáncer de próstata suele traer consigo una serie de miedos y conceptos erróneos sobre los tratamientos y sus efectos secundarios. Nodo Signos vitales CNNque se transmite este sábado (4), a las 19.30 horas, el Dr. Roberto Kalil recibe al oncólogo Fernando Maluf y al urólogo Rafael Coelho para desmitificar estas creencias. Los expertos destacan que los avances médicos permiten ahora tratamientos más seguros y con menor impacto en la calidad de vida de los pacientes.
Uno de los principales mitos abordados es la creencia de que las relaciones sexuales pueden empeorar la enfermedad. “Uno de los mitos que escucho mucho es que si se tiene cáncer de próstata, tener relaciones sexuales puede, de alguna manera, empeorar la progresión de la enfermedad. Lo he visto en varias personas y no es cierto”, explica Maluf. Según él, la actividad sexual no aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad ni empeora el pronóstico en pacientes ya diagnosticados.
Otro mito común se refiere a las consecuencias de los tratamientos. Muchos pacientes temen que procedimientos como la cirugía o la radioterapia causen inevitablemente incontinencia urinaria e impotencia sexual. Aunque estas complicaciones pueden ocurrir, los avances en las técnicas quirúrgicas y de radioterapia han reducido significativamente estos riesgos. “Con la evolución de las técnicas quirúrgicas y, muy importante, con la evolución de la experiencia y del número de casos tratados, las posibilidades de sufrir impotencia e incontinencia han disminuido drásticamente”, explica el especialista.
Tratamientos más seguros y eficaces
La radioterapia, por ejemplo, ha experimentado importantes avances. Lo que antes requería ocho semanas de tratamiento ahora se puede completar en cuatro semanas o, en algunos protocolos, en sólo una semana. “Entonces este es un método preponderante, minimizamos mucho las consecuencias. El objetivo hoy es curar, pero curar con calidad de vida”, destaca Coelho hablando de la cirugía.
Un hecho sorprendente revelado por los expertos es que no todos los casos de cáncer de próstata requieren tratamiento inmediato. “De cada 10 casos de enfermedad localizada, en torno a 3, el tratamiento más adecuado es la observación”, afirma Maluf. Esto se debe a que algunos tumores son extremadamente indolentes y de crecimiento lento, lo que permite seguir al paciente sólo durante 5, 10 o incluso 15 años sin necesidad de intervención, evitando así posibles efectos secundarios de los tratamientos.
Los avances en las pruebas genéticas, las pruebas moleculares y las técnicas de imagen han ayudado significativamente a los médicos a identificar qué pacientes pueden beneficiarse de la observación activa en lugar de los tratamientos invasivos. Este enfoque, conocido como “menos es más”, ha cobrado fuerza en la medicina moderna, priorizando la calidad de vida sin comprometer las posibilidades de curación.



