El Dr. Kalil y expertos explican cómo afecta la mala postura al cuerpo

La tensión en los músculos cervicales puede ser la causa de dolores de cabeza persistentes, incluso sin ningún problema cerebral. Este tipo específico de dolor, llamado dolor de cabeza cervicogénico, suele aparecer en el cuello o detrás de los ojos y está directamente relacionado con la sobrecarga de los músculos del cuello.
Según los expertos, los músculos cervicales y las raíces cervicales superiores tienen una íntima relación con los tejidos que rodean el cráneo. “A menudo, la tensión en los músculos cervicales posteriores puede provocar dolor de cabeza, un dolor de cabeza que llamamos dolor de cabeza cervicogenital”, explica el neurólogo Roger Brock, coordinador de la División de Neurocirugía.
Además de los dolores de cabeza, los movimientos repetitivos también pueden provocar otros problemas de salud, como la tendinitis. Los tendones, estructuras que conectan los músculos con los huesos permitiendo el movimiento de las articulaciones, sufren cuando se los somete a largos periodos en una misma postura.
Impactos de los movimientos repetitivos.
El ortopedista Iván Rocha explica que cuando una persona pasa mucho tiempo escribiendo o con las manos elevadas, por ejemplo, se genera tensión en los tendones que, con el tiempo y el envejecimiento natural de estas estructuras, se sobrecargan y comienzan a inflamarse. “Si se mantiene este hábito, esta postura por periodos prolongados, esto generará lo que se llama tendinitis, que es dolor en el trayecto de ese grupo particular de tendones”, advierte el especialista.
Los riesgos no se limitan únicamente a la tendinitis. Las posturas inadecuadas mantenidas durante períodos prolongados pueden comprometer las vías nerviosas, provocando compresiones neuronales que provocan síntomas como hormigueo u otras manifestaciones neurológicas. Un ejemplo común es el síndrome del túnel carpiano, que afecta principalmente a personas que trabajan muchas horas escribiendo, lo que provoca hormigueo o pérdida de fuerza en los músculos de la mano.
Prevención y tratamiento
Para prevenir estos problemas, los médicos recomiendan prestar atención a la ergonomía en el lugar de trabajo y, en los momentos libres, practicar fisioterapia, RPG (Reeducación Postural Global) o fortalecimiento físico. Estas actividades ayudan a corregir los daños causados durante las horas de trabajo, cuando muchas veces no es posible mantener una postura ideal.
Los expertos destacan que las profesiones que requieren determinadas posturas durante largos períodos, como conductores, costureras y oficinistas, pueden minimizar los daños con descansos regulares y ejercicios específicos.



