Últimas

1.700 personas confinadas en un transatlántico tras la muerte de un pasajero

El transatlántico no se ha movido desde su llegada a Burdeos el martes por la tarde. Y por una buena razón. Las 1.700 personas a bordo del crucero están confinadas. No por la presencia de hantavirus sino de otro virus más común. Las autoridades sanitarias temen un brote de gastroenteritis a bordo tras la muerte de un pasajero. Fuertes sospechas de norovirus pesan sobre la muerte de este hombre de 90 años.

Sobre todo porque no es el único. Entre los 1.233 pasajeros, unos cincuenta mostraron síntomas. Se están realizando análisis para detectar la posible presencia de norovirus, según las autoridades sanitarias.

Poco más de 500 miembros de la tripulación también se encuentran a bordo de este barco de Ambassador Cruise Line. Partiendo de las Islas Shetland el 6 de mayo, hizo escala en Belfast, Liverpool y Brest antes de llegar a Burdeos. Luego tuvo que poner rumbo a España.

De acuerdo a SuroesteSegún reveló la información, un equipo de salud del Hospital Universitario fue trasladado en avión a bordo durante la noche. Se envió otro equipo médico para tomar muestras que se enviaron para su análisis. La ARS y el prefecto ordenaron a los pasajeros que permanecieran a bordo.

Los análisis iniciales a bordo descartaron la presencia de norovirus, pero se están realizando análisis adicionales en el centro hospitalario de Burdeos, indicaron las autoridades sanitarias.

No excluyen la hipótesis de un problema dietético

Juan Pablo Broin

Es editor jefe con formación académica en periodismo, cursada en una universidad de Buenos Aires, Argentina. Su enfoque combina rigor informativo y criterio editorial, con especial atención a la verificación de fuentes y la claridad en la narrativa.

Artículos Relacionados

Volver al botón superior