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“Daños colaterales este año”… ¿Cómo elevar el nivel de ortografía de los adolescentes de cara al bachillerato y al certificado?

Se acabaron las copias llenas de errores. En cualquier caso, esta es la voluntad del Ministerio de Educación Nacional, que ha emitido nuevas directivas para los exámenes Brevet y Bac a partir de la convocatoria de 2026. A partir de este mes de junio, sus pruebas “tienen en cuenta, a la hora de conceder la nota, la calidad de la redacción: ortografía, sintaxis, gramática, claridad de la lengua y legibilidad del enunciado”, dicta el ministro Édouard Geffray en una circular del 26 de marzo de 2026.

Con esta medida, que afecta a “todas las disciplinas”, los correctores de bachillerato y de patentes tendrán que “asignar una nota inferior a la media” a “cualquier ejemplar cuya lectura se considere incomprensible”, precisa una nota del 28 de agosto de 2025. Una medida “necesaria” según Karine Dijoud, profesora de francés y latín en una escuela REP+ de París.

Dejando de lado la ortografía

“Vi cómo la ortografía fue reducida a la nada y dejada de lado con el paso de los años”, dice la licenciada en literatura clásica. Este es particularmente el caso en el examen de patentes, donde el dictado representa una parte cada vez menos importante de la marca. “Desde el momento en que se valora y penaliza muy poco, los estudiantes se preocupan menos”, continúa el profesor, cuya cuenta de Instagram “Les parentheses simples” es seguida por más de 450.000 personas.

¿Consecuencia? El nivel de los estudiantes “ha bajado, eso es evidente”, señala. Las estadísticas oficiales apuntan en esta dirección: en 2021, los escolares del CM2 que participaron en la encuesta de ortografía del Departamento de Evaluación, Previsión y Rendimiento cometieron una media de 19,4 errores en un dictado, frente a 10,7 en 1987 en el mismo texto. Pero Karine Giroud es categórica: “No es culpa de los jóvenes”. Más bien señala las decisiones tomadas en el seno de la Educación Nacional, en particular la “drástica caída” del número de horas de clases de francés en 4º y 3º grado.

La lectura como primer pilar

Si bien la escritura intuitiva y automática de los teléfonos provoca evidentemente la pérdida de automatismos en la ortografía, “no debemos decir que los alumnos no hacen ningún esfuerzo”, considera el profesor de francés. Los jóvenes “querrían tener más tiempo para comprender la ortografía y dominarla” y “son los primeros en querer aplicar las reglas que acaban de aprender cuando les enseñamos las cosas de forma sencilla y clara”, insiste la profesora de francés.

A pesar de los probables “daños colaterales este año” por el anuncio tardío de esta medida sobre la ortografía para el certificado y el bachillerato, el profesor se mantiene optimista: “Hay soluciones concretas” para ayudar a los estudiantes a progresar. El primero, la lectura. “Mientras leemos, fotografiamos la ortografía de las palabras, lo que nos permite registrarla sin esfuerzo intelectual”, dice la profesora de francés. Y nunca es demasiado tarde para empezar: incluso unos pocos meses de lectura, ya sean cómics, literatura infantil u otros materiales, pueden ayudar a mejorar la ortografía de determinados estudiantes.

La repetición y la regularidad son legión

Pero la lectura no lo es todo y los viejos métodos aplicados en clase durante años siguen siendo una excelente manera de elevar el nivel de los estudiantes de secundaria y preparatoria, comenzando con dictados regulares. “El truco consiste en hacer la corrección antes de devolver las copias a los alumnos, porque si ven su nota quedan completamente desvinculados de la corrección”, afirma Karine Dijoud. Una técnica que “funciona muy bien” en sus clases, que complementa con dictados sin calificar para no “traumatizar” a sus alumnos de secundaria.

Otro ejercicio probado: los ensayos. “Hacer trabajos breves de escritura con los estudiantes es muy fructífero”, afirma la profesora de francés. Pero nada reemplaza “el método antiguo: bescherelle, sangradoetc.”, según la profesora. “Lo que me encanta hacer es que les doy a los alumnos una regla, concordancia o conjugación por ejemplo, y luego hacemos cuatro o cinco ejercicios muy repetitivos para que quede grabado”, describe.

No es demasiado tarde para empezar

Un método de aprendizaje que los estudiantes pueden aplicar por su cuenta en preparación para los exámenes de bachillerato o de patentes, previstos para junio, con el fin de limitar los daños a sus ejemplares. Por lo tanto, Karine Dijoud aconseja a los estudiantes de secundaria y preparatoria que practiquen realizando periódicamente pruebas de ortografía o de francés en línea, como puede ofrecer la plataforma educativa Lumni. “Incluso unos minutos al día funcionan bien, los ejercicios divertidos te permiten progresar bien”, afirma.

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En cuanto a releer atentamente su trabajo el día del examen, es importante, pero solo funciona para estudiantes que ya dominan la ortografía. De ahí la importancia de conocer las normas y saber aplicarlas. Pero los alumnos (y sus padres) no se preocupan: “Hay métodos y lo conseguirán”, asegura el profesor de francés.

Juan Pablo Broin

Es editor jefe con formación académica en periodismo, cursada en una universidad de Buenos Aires, Argentina. Su enfoque combina rigor informativo y criterio editorial, con especial atención a la verificación de fuentes y la claridad en la narrativa.

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