A la CNA le preocupa el arancel estadounidense del 25% a los productos brasileños

La CNA (Confederación Brasileña de Agricultura y Ganadería) recibió con preocupación la decisión del gobierno de Estados Unidos de aplicar un arancel adicional del 25% a parte de los productos brasileños exportados al país.
Según el director de relaciones internacionales de la CNA, Sueme Mori, a pesar de la ampliación de la lista de excepciones, que ahora incluye productos relevantes del agronegocio nacional, como pescado, miel y café instantáneo, una parte importante de las ventas brasileñas seguirá estando sujeta a la medida.
Con la actualización de la lista, el 63,5% del valor exportado por la agroindustria brasileña a Estados Unidos quedará excluido del arancel adicional. La USTR (Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos) aumentó el número de excepciones a 2.126 líneas arancelarias, por encima de la propuesta preliminar publicada en junio.
Para la CNA, el resultado es consecuencia del desempeño técnico de la entidad y de los representantes del sector privado ante el gobierno americano. La confederación participó en consultas públicas, presentó aportes técnicos y estuvo presente en audiencias celebradas en Washington para defender la exclusión de los productos agrícolas brasileños de la medida.
Según la entidad, Estados Unidos justificó la ampliación de las excepciones por la dependencia de la industria estadounidense de ciertos productos brasileños, la insuficiente oferta interna y posibles impactos en cadenas consideradas estratégicas.
Entre los productos del agronegocio brasileño que seguirán sujetos al arancel se encuentran artículos como madera, arroz, uvas, huevos y azúcar. En 2025, estos productos generaron alrededor de 4.600 millones de dólares en exportaciones al mercado norteamericano.
La CNA afirmó que seguirá actuando para defender los intereses del sector agrícola brasileño y buscar alternativas que preserven la relación comercial entre Brasil y Estados Unidos.
La entidad también reforzó que la competitividad de la agricultura brasileña no está relacionada con prácticas comerciales desleales, sino con ganancias en productividad, innovación e inversiones realizadas en las últimas décadas.



