Una fiesta rave reúne a 1.500 personas pese a la ola de calor y el riesgo de incendio

Una nueva fiesta rave se montó sin autorización, en plena ola de calor. Unas 1.500 personas se reunieron este sábado en las Forges de Lanoué, en Morbihan. La concentración, iniciada durante la noche del viernes al sábado, llevó a la policía a implementar un sistema para limitar la llegada de nuevos participantes.
Se movilizaron especialmente gendarmes móviles de Île-de-France. La prefectura garantiza que el sistema implementado sea “proporcionado” al evento. Las autoridades también indican que la incautación de equipos de sonido es uno de los objetivos del operativo.
Un riesgo “alto” de incendios forestales
Esta fiesta rave llega en un momento en que Morbihan atraviesa un período de calor extremo. El departamento ha sido puesto en alerta roja por ola de calor desde el viernes y enfrenta un riesgo “alto” de incendios forestales. El prefecto Michaël Galy denunció “firmemente” la organización de esta manifestación, considerando que exponía a peligros a los participantes, a los servicios de emergencia, a las fuerzas de seguridad y al medio ambiente.
Las autoridades prohibieron las reuniones festivas como las fiestas rave en el departamento hasta el 31 de agosto. Otro decreto también limita el acceso a varias zonas boscosas y páramos debido al riesgo de incendio, especialmente en el sector de Forges de Lanoué.
