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Instagram y YouTube, responsables de la adicción a las redes sociales

Por primera vez, las redes sociales se encuentran con un obstáculo en su frenética carrera. Un jurado estadounidense dictaminó el miércoles que Instagram y YouTube eran responsables del carácter adictivo de sus plataformas y, por tanto, de los problemas de salud mental que sufrió en su adolescencia una joven californiana.

Meta, la empresa matriz de Instagram, y Google, propietaria de YouTube, anunciaron inmediatamente su intención de apelar el veredicto. Otorgó 6 millones de dólares al demandante, cuyo expediente representa una primera referencia para miles de otras denuncias similares.

“La salud mental de los adolescentes es profundamente compleja y no puede atribuirse a una sola aplicación”, respondió un portavoz de Meta. Para su homólogo de Google, “este caso demuestra una falta de comprensión de YouTube, que es una plataforma de streaming diseñada responsablemente y no una red social”.

Acción fraudulenta y deliberada

Los jurados inicialmente otorgaron $3 millones en daños compensatorios al demandante, atribuyendo el 70% de la responsabilidad a Meta y el 30% restante a YouTube. En una segunda fase, tras concluir que las dos empresas habían actuado de forma fraudulenta y deliberada, sumaron 3 millones en concepto de daños punitivos.

Los dos gigantes de Silicon Valley se enfrentaban en este caso a Kaley GM, una californiana de 20 años que los acusaba de haber alimentado su depresión y sus pensamientos suicidas cuando era adolescente. Comenzó a ver muchos vídeos en YouTube a los 6 años antes de volverse adicta a Instagram, donde se registró en secreto a los 9 años.

Esta sentencia es la primera en Estados Unidos de una serie de procedimientos interpuestos por varios miles de familias y unos 800 distritos escolares que acusan a las redes sociales de ser responsables de una epidemia de trastornos mentales entre los jóvenes.

Juan Pablo Broin

Es editor jefe con formación académica en periodismo, cursada en una universidad de Buenos Aires, Argentina. Su enfoque combina rigor informativo y criterio editorial, con especial atención a la verificación de fuentes y la claridad en la narrativa.

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