Se dice que ha mutilado a decenas de pacientes… Un ex dentista juzgado por violencia y fraude

Siete dientes extraídos a un paciente en una consulta, catorce en otra… El miércoles y jueves, José Pereira Mendes, ex dentista de 61 años, es juzgado por el tribunal de Mende, en Lozère, por “violencia con resultado de mutilación”, “fraude” y “blanqueo de dinero”. Se le acusa de haber mutilado a más de cuarenta pacientes entre 2018 y 2020 en Badaroux, informa France 3, que ha presentado una demanda civil.
Según informaciones de los medios locales, el exprofesional, apartado del orden de los dentistas desde este asunto, ejerció durante diecinueve años en Portugal y un año y medio en Mozambique. Luego abrió una consulta dental después de trabajar en una mutua de salud de Lozère. Encarcelado durante dos años y luego puesto en libertad bajo control judicial, pidió trabajar como dentista asalariado, pero los tribunales se lo negaron.
Pacientes “desdentados”
“Muchos pacientes se quedaron sin dientes”, dijo a France 3 Catherine Szwarc, abogada de veinticinco antiguos pacientes. Las víctimas están ahora “en gran angustia” por tener que reemplazarlos. Algunos también se han encontrado con infecciones graves o dificultades para comer, “comiendo con tornillos que les salen de la boca”. Un experto, citado por el periódico, confirmó también las “numerosas mutilaciones dentales irreversibles sin un solo ánimo de lucro”. Estos actos también tuvieron consecuencias sociales y psicológicas; Algunos pacientes edéntulos se vieron privados de la vida social.
Según los empleados, el practicante también se encontraba a menudo “bajo los efectos del alcohol”, en una oficina “con higiene cuestionable”. También obligó a sus secretarias a trabajar como asistentes dentales, sin título. También según France 3, el objetivo de este ex dentista era ganar dinero para financiar su casa en Mozambique. Su facturación aumentó de 200.000 euros en 2018 a unos 260.000 en 2020.
Se enfrenta a diez años de prisión
El acusado afirma haber realizado el tratamiento a petición de sus pacientes. Se arriesga a diez años de prisión y a pagar daños y perjuicios a las víctimas. El daño económico se estima en 300.000 euros.
El proceso se hace eco del de los dentistas marselleses Lionel y Jean-Claude Guedj, condenados en octubre de 2023 a ocho y cinco años de prisión respectivamente por haber mutilado a unos 400 pacientes en barrios populares de la ciudad.

