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“Mi hijo me cuenta las peleas”… En este colegio de Rennes, las tensiones entre estudiantes hacen temer una tragedia

Casi 750 incidentes en tres meses. Se han impuesto decenas de sanciones a estudiantes, entre ellas una cincuentena de exclusiones temporales. En el colegio Binquenais, en Rennes, decir que la situación es explosiva es quedarse corto. El lunes por la tarde, una cincuentena de profesores, empleados y padres de alumnos se reunieron frente a este establecimiento situado en el popular barrio de Blosne. Una movilización espontánea, decidida sin consultar a los sindicatos, que dice mucho del deterioro de la situación.

“Cada vez hay más tensión entre los estudiantes. Mi hijo me cuenta las peleas, los altercados, los empujones en los pasillos, los niños amontonados en el patio cuando llueve… Hay demasiados estudiantes, eso crea tensiones”, dice Céline, madre de un alumno de tercer grado. El 4 de marzo, un estudiante se presentó en la escuela armado con un cuchillo de cocina. Su madre dio la alarma y explicó que su hijo quería “matar a los profesores”, informó en ese momento el fiscal. La policía pudo controlarlo sin causar víctimas. “Tengo la impresión de que fue un detonante”, confiesa Erwan*, profesor de Binquenais.

Clasificado como REP por “red educativa prioritaria”, el colegio se beneficia de una buena proporción de personal, con clases que no superan los 25 estudiantes. “El problema no está en las aulas, está fuera. Constantemente tenemos altercados en los pasillos. Tenemos una sensación de impotencia, ante un sentimiento de impunidad de los estudiantes”, continúa esta experimentada docente. Él, como todos los demás, se niega a incriminar a tal o cual adolescente.

“Cada vez tenemos más compañeros de baja laboral”

Erwan asegura que los equipos aquí están unidos y hasta ahora han trabajado en un ambiente “bastante agradable y alegre”. “Cada vez tenemos más compañeros de baja por enfermedad. Nunca tuvimos eso. Normalmente, la gente que trabaja aquí se queda, los equipos son estables. Sí, tenemos una mezcla social, pero en general todo va bien”, dice Noémie*, una profesora movilizada.

Y cuando las paradas se multiplican, son los estudiantes quienes pagan el precio. “Hemos notado el ausentismo de los profesores desde hace varios meses”, reconoce un padre de un alumno, sin ser crítico. “Nuestro hijo nos habla especialmente del desorden que reina en el colegio. Tiene alumnos en su clase que desaparecen y luego reaparecen”, continúa este padre de un alumno de sexto de primaria. Durante el altercado por el cuchillo, él y su esposa dudaron en cambiar de establecimiento.

Peleas, insultos…

Todo el personal del centro es unánime: la situación se ha deteriorado claramente desde el inicio del año escolar en septiembre. ¿La apertura de un octavo sexto grado ha agravado una tensión ya palpable? Posible. En quince años, el colegio ha visto aumentar su número en un 30%, hasta llegar a 650 estudiantes. “Nos estamos quedando sin soluciones. Ya no podemos ayudarles, estamos indefensos. Sufrimos retrasos cada vez mayores porque los estudiantes ya no pueden moverse por los pasillos. Todo esto crea tensiones”, testifica Thomas*, uno de los asistentes educativos. Describe una situación “explosiva” marcada por insultos y peleas por un sí o un no.

El colegio Binquenais, en el barrio Blosne de Rennes, acoge a más de 650 estudiantes. Una cifra que sigue aumentando.– C. Allain/20 Minutos

Para intentar calmar la situación, los profesores piden una reducción del número de alumnos, un segundo puesto de CPE (asesor superior de educación) a tiempo completo y más supervisores. “La cuestión de los recursos humanos sigue estando en el centro de los debates”, asegura el rectorado. Durante una reunión con el director académico del Servicio Nacional de Educación, se abrió “un diálogo constructivo en torno a las soluciones a implementar”, aseguran los servicios de la academia.

Pero sólo se ha mantenido la mitad de un puesto de CPE… Pequeño consuelo: el establecimiento podrá seguir beneficiándose del “apoyo de asesores académicos para apoyar a los equipos”, asegura el rectorado. Una respuesta que no satisfizo a los empleados que convocaron una nueva concentración este martes por la noche. “Preferimos movilizarnos antes de que ocurra una verdadera tragedia”, confiesa Erwan.

* Los nombres de los entrevistados han sido cambiados a petición de ellos.

Juan Pablo Broin

Es editor jefe con formación académica en periodismo, cursada en una universidad de Buenos Aires, Argentina. Su enfoque combina rigor informativo y criterio editorial, con especial atención a la verificación de fuentes y la claridad en la narrativa.

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