¿Nutri-Score será obligatorio? Esto es lo que exige un proyecto de ley transpartidista

¿Vas a ver más a menudo estas pequeñas letras de colores? Sandrine Runel, diputada socialista, presentó el miércoles un texto transpartidista para hacer obligatoria la visualización del Nutri-Score en los productos alimenticios. “Es una herramienta de prevención sencilla, francesa y eficaz”, ya que el 57% de los consumidores ya han modificado una compra gracias a Nutri-Score, indicó durante una rueda de prensa en la Asamblea Nacional.
Diseñado por científicos expertos en nutrición, el Nutri-Score se implementó en 2017 en Francia, de forma voluntaria, y en otros seis países europeos. Actualizado en 2025, clasifica los productos alimenticios de la A a la E según su composición y aportes nutricionales. El objetivo: informar mejor a los consumidores y presionar a los fabricantes para que transformen sus productos para que sean más saludables. Hoy lo utilizan 1.500 marcas, o el 60% del mercado.
Apoyado por ocho grupos políticos
“No se trata de ser moralistas, sino de poner cartas sobre la mesa: cada ciudadano recupera el control de su consumo y es libre de elegir con pleno conocimiento de causa”, subrayó el miércoles Agnès Pannier-Runacher, diputada del EPR y ex ministra delegada de Agricultura, también firmante del proyecto de ley. Apoyado por ocho grupos políticos (PS, EPR, EcoS, LIOT, SOC, DEM, RE, HOR) de los once presentes en la Asamblea, el texto también contiene la obligación de mostrar el Nutri-Score en los soportes publicitarios.
Las empresas que se nieguen a mostrar esta información serían penalizadas con un impuesto del 2% sobre su volumen de negocios francés, cuyo producto se destinaría al seguro de enfermedad. Sin embargo, esta propuesta no afectaría a determinados productos, incluidos los que se benefician de una denominación de origen protegida (DOP) o una indicación de origen protegida (IGP).
Una cuestión de salud pública (y financiación de la seguridad social)
En diciembre de 2025, una medida similar fue votada e integrada inicialmente en el presupuesto de la Seguridad Social, antes de ser finalmente rechazada, por tres votos y a petición del Gobierno, por considerarse contraria a los estándares europeos. Una barrera que puede eliminarse, según Sandrine Runel, gracias al artículo 36 del Tratado de Europa que prevé excepciones a la libre circulación de mercancías por razones de interés general, como la salud pública.
“Las consecuencias ligadas a los alimentos ultraprocesados representan 12 mil millones de euros, la mitad del déficit de la Seguridad Social”, según un informe del Senado citado por Agnès Pannier-Runacher que recuerda que el 17% de los adultos en Francia son obesos. Sandrine Runel dijo que tenía confianza y esperaba que se realizara un examen “antes del verano”, a pesar de la apretada agenda parlamentaria.
