Últimas

Beber o esquiar, tienes que elegir… ¿Cómo podemos garantizar la seguridad de los esquiadores de fiesta en lo alto de las pistas?

Descienden en ásperos quitanieves, zigzaguean entre otros esquiadores o acaban descendiendo sentados en la nieve. Este invierno, en TikTok, los vídeos de regresos de esquí de la famosa Folie Douce han invadido los feeds. Imágenes a menudo divertidas, a veces inquietantes, que muestran una realidad bien conocida por los profesionales de la montaña: al salir de los bares de altura, no todo el mundo puede volver a bajar con los esquís.

Entre el alcohol, el cansancio, el nivel insuficiente y el final del día en pistas ya dañadas, la copa de vino puede volverse rápidamente arriesgada. Entonces, ¿cómo podemos gestionar estas situaciones sin estropear la fiesta?

Vídeos virales… pero una realidad

En las redes, la escena se ha convertido casi en un clásico. Divertidísimos grupos de amigos que intentan volver a bajar, caídas repetidas, a veces filmadas como momentos ligeros. Si las Folies Douces*, actualmente ocho en Francia, encarnan el partido de las alturas, están lejos de ser los únicos. En muchas grandes estaciones francesas, otros bares y restaurantes de altura ofrecen también un ambiente festivo en las pistas, lo que atrae cada día a esquiadores que vienen a prolongar la jornada… antes de tener que volver a bajar.

Detrás de estas imágenes en las redes sociales, una realidad que los rastreadores conocen bien. “Beben alcohol antes de ir a Folie Douce”, explica Jean-Charles Ricou, rastreador-rescatista-artífice en Alpe d’Huez desde hace veinte años. “En su Camel Bag a veces hay vino rosado o blanco”. Pero también en el lugar el consumo continúa. Y una vez cortada la música, queda el descenso.

Al hacer clic en“Acepto”aceptas el depósito de cookies por parte de servicios externos y así tendrás acceso al contenido de nuestros socios.

Más información en la página de Política de gestión de cookies

Acepto

Alcohol y esquí: un cóctel arriesgado

Al alcohol, al descenso se le suman otros problemas… “No tienen nivel para las pistas”, observa el patrullero de esquí. En Alpe d’Huez, la Folie Douce está situada en lo más alto del remonte “Marmottes 1”: “Fue creado demasiado alto. Es decir, para volver a bajar, se necesitarían pistas azules y rojas”. A esto se suma el estado de las pistas al final de la jornada. “Una pista azul por la mañana se vuelve casi roja por la tarde”, describe refiriéndose a los baches, el hielo o la nieve transformada. Fatiga, exceso de velocidad, falta de control. El peligro muchas veces proviene de la acumulación.

Sobre el terreno no faltan situaciones concretas. “Hace poco cerré la pista de Lambs, encontramos a cinco principiantes que estaban borrachos. Pero sobre todo eran principiantes, dice el rastreador. Traje el scooter para bajarlos”. Intervenciones que ilustran una realidad bien conocida por los profesionales: más allá del alcohol, lo que plantea un problema es sobre todo la diferencia entre el nivel real del esquiador y las condiciones de descenso.

Supervisar sin poder controlar

Ante estas situaciones las emisoras intentan adaptarse. Presencia reforzada, prevención, dirección a los remontes. “SATA (Société d’Aménagement Touristique de l’Alpe d’Huez) está preocupada por el fenómeno del regreso de Folie Douce. Desde este año soy asistente de un equipo llamado “ski safe”.

Con un equipo de 12 personas, Jean-Charles Ricou se posiciona a la salida del restaurante para intentar disuadir a las personas demasiado borrachas y hacerlas bajar mediante los teleféricos. “Realmente estamos aquí para la prevención y la seguridad”. Pero el margen de maniobra sigue siendo limitado. “No somos policías”, recuerda Jean-Charles. “No podemos filtrar a todos. »

Tomorrowland Winter, un festival en las pistas

En este contexto, acontecimientos como Tomorrowland Winter plantean evidentemente la cuestión de la seguridad. Durante una semana, 22.000 asistentes al festival alternan esquí y descensos en altura. “Las infraestructuras, los equipos de patrullas de esquí y los operadores de remontes están acostumbrados a gestionar grandes flujos y situaciones variadas, incluidas las relacionadas con el consumo de alcohol en establecimientos y bares en las pistas. Somos parte de este ecosistema existente”, asegura Debby Wilmsen, portavoz de Tomorrowland.

Por tanto, existe coordinación con rastreadores, servicios de emergencia y autoridades, con un centro de control exclusivo. “La coordinación está integrada en un sistema de seguridad global, pero una parte importante de la seguridad se basa en la responsabilidad individual”, explica Debby Wilmsen. “Como organizador, nuestra función es crear un marco seguro, proporcionar información clara, implementar los sistemas necesarios y colaborar con las autoridades competentes. Es este equilibrio entre responsabilidad individual y supervisión profesional lo que garantiza la seguridad general. »

Para Jean-Charles Ricou, la diferencia es clara. “Tomorrowland es realmente especial porque la policía viene todos los días”, explica. El resto de la temporada, su presencia en las pistas sigue siendo mucho más rara.

Según datos del festival, no se producirían más incidentes que durante una época clásica en la estación. “Hasta ahora no hemos experimentado ningún incidente importante de seguridad en las pistas durante el festival. Como en cualquier estación de esquí, pueden ocurrir incidentes menores, pero siguen siendo comparables a los observados fuera del evento”, explica Debby Wilmsen.

Esto deja entonces una ecuación difícil de decidir. Tanto en las pistas como en la carretera, el comportamiento individual suele marcar la diferencia. Y aunque existen medidas de seguridad, no pueden preverlo todo. Porque cuando llega el momento de salir de la fiesta, se impone una realidad. Al igual que ocurre con el coche, el principio es el mismo: beber o esquiar, hay que elegir.

Juan Pablo Broin

Es editor jefe con formación académica en periodismo, cursada en una universidad de Buenos Aires, Argentina. Su enfoque combina rigor informativo y criterio editorial, con especial atención a la verificación de fuentes y la claridad en la narrativa.

Artículos Relacionados

Volver al botón superior