La hipertensión es silenciosa y refleja el estilo de vida, dice el doctor Kalil

La presión arterial alta se conoce como una enfermedad silenciosa porque, en la mayoría de los casos, no presenta síntomas perceptibles, incluso cuando los niveles de presión arterial son muy altos. Esta fue una de las principales conclusiones presentadas por los expertos del programa “CNN Signos Vitales – Entrevista al Dr. Kalil“.
“En realidad, la hipertensión no presenta síntomas. Una persona puede tener una presión arterial de 18 a 12 y va caminando por la calle. No siente absolutamente nada”, explicó Decio Mion, profesor asociado de Nefrología de la Facultad de Medicina de la USP. Según él, cuando el paciente comienza a presentar manifestaciones como dificultad para respirar o hinchazón, esto generalmente indica que ya existe afectación de órganos diana, como el corazón o los riñones.
Los expertos han desmentido la creencia popular de que la presión arterial alta causa dolores de cabeza. “Existe incluso un mito. Cada vez que a una persona le duele la cabeza, alguien dice: “Es necesario medirse la presión arterial. Y no es cierto”, afirmó Mion. De hecho, los estudios demuestran que es el dolor el que puede elevar temporalmente la presión arterial, y no al revés. Por lo tanto, el diagnóstico no debe basarse en la presencia de síntomas, sino en la medición regular de la presión.
El estilo de vida urbano como factor de riesgo
Álvaro Avezum, director del Centro Internacional de Investigaciones y del Departamento de Cardiología del Hospital Alemão Oswaldo Cruz, destacó que el aumento de los casos de hipertensión está directamente relacionado con el estilo de vida contemporáneo. “El nombre es mala adaptación a la vida en la sociedad urbana actual”, explicó.
Según Avezum, el sedentarismo, una dieta rica en calorías y fuertes factores estresantes en el trabajo y la vida familiar son factores que hacen que el cuerpo reaccione, lo que resulta en afecciones como presión arterial alta, obesidad, diabetes y cambios en el colesterol. “Así que no hay magia, después de unos años, un aumento de los ataques cardíacos, un aumento de los accidentes cerebrovasculares y de la dilatación del corazón”, advirtió.
Los expertos enfatizaron que la prevención de la hipertensión no puede limitarse únicamente al uso de medicamentos. Es necesario promover cambios sociales que faciliten el acceso a un estilo de vida más saludable, especialmente para niños y adolescentes, incluyendo actividad física y nutrición adecuada a precios asequibles. Sin estos cambios, las enfermedades cardiovasculares, que ya son responsables de alrededor de 20 millones de muertes al año en todo el mundo, seguirán representando un grave problema de salud pública.



