Dr. Kalil: Cómo la falta de sueño destruye la salud cardiovascular

El sueño ha ganado reconocimiento científico como el tercer pilar de la salud, junto con la dieta y el ejercicio físico. Esto es lo que defienden los especialistas Luciano Drager y Geraldo Lorenzi-Filho, entrevistados por el Dr. Roberto Kalil este sábado (02), en el programa Signos vitales CNN. Según ellos, ignorar la calidad del sueño puede tener graves consecuencias para la salud cardiovascular y la longevidad.
El cardiólogo Luciano Drager, de la Unidad de Hipertensión del InCor, destacó que el tema pasó a ocupar un lugar central en la medicina a lo largo de las décadas, impulsado por innumerables estudios. “La salud cardiovascular de los pacientes que tienen trastornos del sueño, que duermen mal, que tienen insomnio, que roncan y tienen apnea, se está viendo perjudicada. Estos problemas acortan la vida de alguien”, afirmó.
¿Qué sucede en el cuerpo durante el sueño?
El neumólogo Geraldo Lorenzi-Filho, director del Laboratorio del Sueño del InCor, explicó que dormir es una función activa y esencial para la fisiología humana, no un proceso pasivo. “El sueño está programado activamente por el cerebro”, destacó. Detalló que el sueño tiene distintas fases, entre ellas el sueño profundo, responsable de restaurar el cuerpo, y la fase REM, durante la cual ocurren los sueños y el procesamiento de las experiencias del día.
Cuando este ciclo se fragmenta, ya sea por insomnio, apnea o falta de sueño, el cuerpo no puede recuperarse adecuadamente, aumentando el riesgo de sufrir diversas enfermedades. “Si no duermes bien por la noche, el día siguiente no te irá bien”, bromea el neumólogo.
Epidemia de privación de sueño
Drager alertó sobre un fenómeno preocupante en la sociedad contemporánea: la percepción errónea de que dormir es una pérdida de tiempo. “La gente tiene múltiples exigencias”, observó, citando el uso excesivo de las redes sociales, el móvil y el consumo de series de televisión como factores que retrasan cada vez más la hora de dormir. El resultado es una población crónicamente privada de sueño que se despierta temprano por obligación sin haber dormido lo suficiente.
Tres dimensiones del sueño saludable
Para revertir esta situación, Drager señaló que el cambio de hábitos es fundamental, aunque no tiene por qué ser brusco. Enumeró tres dimensiones fundamentales para un sueño de calidad: la cantidad, que debe respetarse; calidad, que puede verse comprometida por condiciones como la apnea; y regularidad, es decir, mantener horarios constantes de sueño y vigilia. “Nuestro cuerpo tiene sensores que lo detectan y esa regularidad ayuda a nuestra ritmicidad”, concluye el cardiólogo.



