Con altas tasas de interés, la agricultura está sufriendo ajustes crediticios, dice vicepresidente de Bradesco

El agronegocio brasileño atraviesa un momento de mayor cautela, marcado por altas tasas de interés, presiones sobre los márgenes en algunos cultivos y ajustes en la dinámica crediticia, incluido el más reciente uso de la recuperación judicial (RJ) por parte de los productores. La lectura estuvo a cargo de José Ramos Rocha Neto, vicepresidente director de Bradesco, durante el Agrishow, en Ribeirão Preto.
Según el ejecutivo, el escenario combina desafíos propios de un sector intensivo en capital con un entorno financiero más restrictivo. “Hay cultivos con márgenes más ajustados, como la soja y el algodón, al mismo tiempo que el costo del crédito es mayor. Este es un momento que exige atención”, afirmó.
Por otra parte, el desempeño no es uniforme. Segmentos como el maíz, el café y parte de la cadena proteica aún muestran resultados más positivos, lo que ayuda a sostener el nivel de actividad en el campo.
Recuperación judicial pierde fuerza tras reciente avance
El uso de la recuperación judicial en la agricultura, que ha ganado fuerza en los últimos años, especialmente en el Centro-Oeste, ya está mostrando signos de estabilización. Según Rocha, el instrumento es legítimo y ayuda a los productores a recuperarse en momentos de dificultad. Pero en algunos casos se utilizó de forma inapropiada.
“Ahora vemos el arrepentimiento de las personas que hicieron un mal uso de la herramienta. Las relaciones del banco con las personas y las empresas se llevan a cabo con transparencia, cara a cara y Bradesco siempre ha apoyado a nuestros clientes en momentos difíciles”, afirmó. “El pico ha quedado atrás”.
Según él, los productores que recurrieron a RJ enfrentan ahora el desafío de reconstruir su estructura financiera y sus relaciones con los acreedores, en un entorno que requiere mayor disciplina.
Crédito y anticipos más selectivos en el mercado de capitales
Con tasas de interés más altas, el crédito tiende a volverse más selectivo, al mismo tiempo que el mercado de capitales gana espacio como alternativa de financiamiento, especialmente entre operaciones de mayor tamaño.
“El mercado de capitales comienza a jugar un papel más relevante en este contexto, pero eso no resta importancia a los bancos, especialmente para brindar un servicio más cercano a los productores”, afirmó.
Según el ejecutivo, Bradesco ha reforzado un enfoque más consultivo, con equipos técnicos, incluidos agrónomos, en todas las agencias y modalidades de servicios vinculados a la agricultura. La orientación abarca desde ajustes financieros hasta mejoras en la gestión y asignación de recursos.
Los criterios ESG y la tecnología amplían su influencia en el crédito
La incorporación de criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) también avanza, aunque de forma gradual. Prácticas como la integración cultivo-ganadería y la conservación de áreas naturales comienzan a influir en el acceso al crédito y la percepción del riesgo.
“La agricultura ya tiene prácticas consolidadas y ahora hay más herramientas para conectar esto con las decisiones financieras”, afirmó Rocha.
Base sólida, necesita ajuste.
A pesar del entorno más desafiante, el ejecutivo destaca que el sector mantiene fundamentos sólidos, como ganancias de productividad, avances tecnológicos y ventajas competitivas relevantes en el escenario global.
Para él, el momento actual se trata menos de ruptura y más de ajuste. “El productor sigue en el campo, produciendo. El papel de las instituciones es estar cerca, entender cada realidad y apoyar este proceso”, afirmó.



