La carga fiscal sobre las empresas de transporte agrícola podría aumentar un 414% con la reforma

La implementación de la Reforma Tributaria podría aumentar más de cuatro veces la carga tributaria de las empresas de transporte que operan en el agronegocio, según un estudio de la consultora Rumo Brasil.
El sondeo estima un aumento medio del 414,4% en los impuestos pagados por estas empresas con la entrada en vigor del CBS (Contribución sobre Bienes y Servicios), un nuevo impuesto federal que sustituirá al PIS y al Cofins.
La proyección considera sólo los efectos del CBS e indica un impacto financiero de más de R$ 144 millones para el grupo de empresas analizadas.
El estudio fue elaborado con base en datos reales de empresas asociadas a ANATC (Asociación Nacional de Empresas Agenciadoras de Transporte de Carga), incluidas algunas de las empresas de transporte más grandes del país.
Según Rumo Brasil, las empresas evaluadas facturan R$ 6,6 mil millones y alrededor de R$ 5 mil millones en subcontratación.
La investigación utilizó información relativa a las operaciones realizadas a lo largo de 2025 y analizó obligaciones accesorias, documentos fiscales, estados financieros y controles internos de las empresas participantes.
Según el presidente de Rumo Brasil, Rafael Brito, el objetivo de la encuesta fue transformar el debate sobre los impactos de la Reforma Tributaria en números concretos. “Nuestro objetivo fue precisamente transformar esta discusión en números, permitiendo al sector comprender, de manera práctica, los efectos de la nueva legislación en sus operaciones”, afirmó.
Según la consultora, el principal factor del aumento de la carga fiscal es el cambio en las reglas de utilización de los créditos fiscales relacionados con la subcontratación, una práctica común en el transporte de mercancías por carretera, especialmente en la agroindustria. Para Brito, el cambio afecta directamente a las empresas que operan con márgenes reducidos y alta presión por la eficiencia.
Además del impacto financiero, el estudio señala que el nuevo sistema exigirá un mayor control documental por parte de las empresas. La consultoría valora que cada contrato, documento fiscal y operación influirá directamente en el correcto cálculo de los impuestos y en la competitividad de las empresas de transporte.
Como el transporte por carretera integra prácticamente todas las cadenas productivas, Rumo Brasil afirma que el aumento de los costos podría trasladarse a los transportistas, industrias, distribuidores y, posteriormente, al consumidor final.
La consultora también afirma que las empresas necesitarán revisar procesos internos, contratos y estrategias para adaptarse al nuevo modelo fiscal. “Cuanto antes se inicie esta preparación, mayores serán las condiciones para reducir los riesgos y preservar la competitividad”, afirmó Brito.
Rumo Brasil destaca que los valores presentados son proyecciones elaboradas con base en datos operativos de 2025 y consideran exclusivamente los efectos de la CBS, cuya regulación aún está en proceso.



