Las bacterias utilizan antiguos trucos de guerra para burlar a los virus; entender

Un estudio del departamento de biología de la Universidad de Copenhague reveló quey las bacterias han desarrollado una estrategia de defensa contra ataques virales similar a la técnica de defensa de guerra utilizado en China durante más de 1800 años.
El sistema inmunológico descubierto hace que el virus invasor se autodestruya. Las bacterias utilizan enzimas del propio virus para activar una defensa letal que evita que se infecte.
Los investigadores lo apodaron Kongming, en honor al estratega militar Zhuge Liang quien, en lugar de fabricar sus propias armas, utilizó botes vacíos cubiertos de paja para engañar a sus enemigos, quienes dispararon flechas contra el bote vacío. Estas flechas fueron recogidas por el ejército de Liang después de las batallas.
Bacteria Kongming en E. coli, una bacteria que se encuentra en nuestros intestinos. Sin embargo, existen variantes del mismo en el medio ambiente, lo que indica que esta estrategia antiviral está muy extendida.
“Descubrimos una nueva vía de señalización antiviral en bacterias que, irónicamente, depende de una enzima viral para producir la señal de alarma que desencadena la defensa”, explica el profesor asistente Rafael Pinilla-Redondo, del Departamento de Biología de la Universidad de Copenhague, uno de los investigadores que lidera el estudio.
Cuando un virus ataca a una bacteria, copia su material genético, algunos utilizando enzimas especializadas llamadas nucleótidos quinasas, que producen componentes necesarios para la replicación de la información genética.
Kongming secuestra esta enzima y produce una molécula de señalización que desencadena la defensa contra el virus. Esta señal hace que el virus se suicide.
Sin embargo, no todos los virus caen en esta estrategia. Aquellos que han descubierto cómo eludir Kongming llevan enzimas especiales que descomponen las moléculas necesarias para activar el sistema.
Los científicos señalan que el mecanismo molecular que impulsa a Kongmin puede utilizarse en futuras aplicaciones biotecnológicas.
La molécula de señalización que activa el sistema de defensa Kongmin también se encuentra en enfermedades humanas, incluido el cáncer.
Debido a que el sistema inmunológico de la bacteria es extremadamente específico, podría inspirar nuevas herramientas de diagnóstico y biología sintética. Se puede utilizar para detectar virus no canónicos, lo que abre oportunidades para aplicaciones biotecnológicas.
*Bajo la supervisión de Thiago Félix



