“Es muy rentable”… Cómo lucha la policía contra los robos de relojes de lujo

El sol brilla, los palacios están agotados y en la Croisette se exponen sin reservas relojes de lujo, que a veces cuestan varios cientos de miles de euros. Pero en la Costa Azul, ahora que se ha inaugurado el Festival de Cine de Cannes, esta muestra de riqueza también atrae el deseo. Para proteger a los turistas durante la quincena, la policía presentó este martes un potente plan de acción para frenar en seco el fenómeno de los “ladrones de relojes”. “Es una actividad delictiva muy rentable”, observa el comisario de división Eric Antonetti, jefe del servicio interdepartamental de policía judicial.
Para frenar esta lacra que empaña la imagen de la Riviera, la policía organizó la respuesta. “Creamos un grupo especialmente dedicado dentro del SIPJ en Niza”, explica Eric Antonetti a 20 minutos. Y la estrategia parece estar “dando frutos”: entre 2024 y 2025, el número de robos o tentativas cayó de 27 a 17 en la zona. Una “caída significativa” del 37%, subraya el policía. Precisa que, el año pasado, los investigadores de la PJ detuvieron a 31 sospechosos.
Delincuentes “internacionales y muy móviles”
Frente a la policía, los delincuentes no son aficionados. Son auténticos “técnicos desgarradores”, describe Julien Hausknecht, secretario departamental del sindicato Alliance Police 06. Su modus operandi está bien establecido. “Ven a sus presas fuera de los hoteles y las siguen en moto. En un semáforo en rojo o en una señal de stop, les arrebatan el reloj. Tardan unos segundos. No hay violencia, desabrochan los cierres con bastante rapidez y huyen. »
Estos equipos especializados no conocen fronteras. El jefe del PJ pinta un retrato de criminales “internacionales y muy móviles”, capaces de atacar en Cannes, pero también en Saint-Tropez, Barcelona o Ginebra. En 2025, en la Croisette, el 60% de los delitos fueron cometidos por extranjeros. Entre ellas, cadenas de España (40%) -incluidas selecciones venezolanas o norteafricanas- e Italia (25%).
Para romper estas redes, el PJ francés apuesta por la cooperación europea y el intercambio masivo de información. “Estamos trabajando con la policía italiana porque en 2024 nos dimos cuenta de que delincuentes napolitanos habían cometido diez robos o intentos”, explica Éric Antonetti. Gracias al apoyo de Europol, este año también hay presencia física sobre el terreno de agentes españoles y transalpinos. Su misión: ayudar a sus colegas franceses a detectar perfiles sospechosos entre la multitud incluso antes de que se fuerce el cierre.
“La Costa Azul es excesiva”
Si las redes corren tales riesgos es porque el mercado negro es increíblemente rentable. “La rareza dicta el precio. Vendemos un reloj de segunda mano a más precio que uno nuevo”, explica el comisario Antonetti. Frente a compradores dispuestos a pagar precios “muy superiores” al precio de boutique para evitar listas de espera interminables, el reloj robado se vende a un precio elevado en un tiempo récord.
“Ya necesitamos gente capaz de reconocer relojes, debemos conocer muy bien la relojería”, continúa el titular del PJ. Una vez robadas, las piezas suelen ir al extranjero para ser modificadas. Porque para embolsarse el premio mayor, la red debe “blanquear” el objeto. “Debemos devolverle a un reloj robado una apariencia legal, volviéndolo a ensamblar o cambiando elementos, para reintroducirlo en el entorno legal. »
En la Croisette, el lujo se codea con una realidad más brutal. “La sociedad se está empobreciendo, la vida es cara y estamos en el balcón de la riqueza. La Costa Azul es excesiva”, respira Julien Hausknecht, de la Policía de la Alianza. En esta región “bastante exclusiva”, la policía espera que su plan de seguridad permita a los asistentes al festival tener la hora en la muñeca y estar tranquilos.

