Los ecologistas piden a las estrellas de cine que vengan en tren o en clase económica (y no en avión)

¿Un pequeño pensamiento para el planeta? Los activistas medioambientales piden a las estrellas del mundo del cine que prefieran el tren o el avión en clase económica para venir al festival de Cannes y que abandonen los jets privados, que, según ellos, provocaron el consumo de 200.000 toneladas de queroseno el año pasado. “El hecho de que ricos y famosos quemen combustible que ya escasea para viajar a un festival de cine no es sólo una prueba de ceguera, sino que es obsceno”, afirmó el ex piloto de Air France, Anthony Viaux, uno de los firmantes del llamamiento.
El año pasado, 750 jets privados transportaron a estrellas de todo el mundo y ejecutivos de estudios de Hollywood a Cannes, según estimaciones de la ONG Transporte y Medio Ambiente (T&E). “Es el equivalente al consumo de combustible para transportar 14.000 pasajeros entre París y Atenas”, explicó el jueves a la AFP Jérôme du Boucher, responsable adjunto de aviación de T&E.
Solicitud al gobierno
La organización pide al gobierno que prohíba los aviones privados “en un contexto de crisis climática y de shock petrolero”, mientras la guerra en Oriente Medio ha desencadenado una crisis energética mundial. La ex piloto de jet privado Katie Thompson está pidiendo a las estrellas que sigan el ejemplo de la estrella de “Mandalorian” Pedro Pascal, quien tomó un avión comercial a Cannes el año pasado. “Pedro Pascal vino a Cannes en clase económica. No hay razón para que otros no hagan lo mismo”, afirmó.
“Parece absolutamente obvio reservar este queroseno para usos más esenciales, en un momento en el que nos enfrentamos a una escasez de combustible”, añadió Jérôme du Boucher. Muchos países alrededor del mundo se ven obligados a racionar el combustible mientras el bloqueo iraní del Estrecho de Ormuz entra en su cuarto mes después del estallido de la guerra por parte de Estados Unidos e Israel.
Sólo en Francia se han cancelado más de 500 vuelos, afirma Jérôme du Boucher, y hasta 20 millones de pasajeros podrían verse afectados por las perturbaciones en Alemania durante las vacaciones de verano.
