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Las estrategias de consumo aumentan el volumen de deuda

Al realizar una compra habitual en un supermercado, gasolinera o farmacia, el dependiente ofrece al consumidor la posibilidad de pagar el gasto en hasta tres cuotas sin intereses. El comprador valora la oferta como ventajosa y acepta pagar a plazos lo que antes pagaba de una vez: en efectivo o con tarjeta de crédito.

La escena anterior es cada vez más común, como observa la socióloga Adriana Marcolino, directora técnica del Departamento Intersindical de Estadística y Estudios Socioeconómicos (Dieese). “Estamos viendo que muchas personas utilizan el crédito para pagar sus facturas presupuestarias mensuales”.

El riesgo de utilizar el crédito para gastos ordinarios es desorganizar las cuentas y convertir el crédito en un complemento de los ingresos, cuando debería ser un recurso para productos duraderos y de gran utilidad.

“El crédito es importante porque financia bienes de consumo duraderos y de mayor valor”, considera Adriana Marcolino, cuya tarea es defender políticas públicas e iniciativas financieras que redunden en mayor poder adquisitivo para los trabajadores.

Ansiedad por consumo

La oferta fácil de crédito puede agravar la “ansiedad de consumo”, advierte la economista Katherine Hennings, investigadora asociada de la Fundação Getulio Vargas (FGV) y analista de BRCG Consultoria. “Tenemos un comportamiento que es intentar anticiparnos lo máximo posible a lo que podemos consumir”, diagnostica.

Según ella, la forma de actuar no se restringe a un determinado rango de ingresos ni está ligada al consumo de productos de primera necesidad. La decisión de compra acaba respondiendo a “estímulos” publicitarios, ya sea en anuncios de medios tradicionales o en recomendaciones de personas influyentes En Internet.

“Hay varios llamados a comprar y la gente tiene acceso al crédito, lo que permite anticipar el consumo”, describe el economista. Frente al televisor o a la pantalla del ordenador abunda la oferta, pero falta explicación sobre los efectos de la ansiedad de compra. “Esta parte menos glamorosa de hacer los cálculos no se está haciendo”.

¿Las cuotas se ajustan al presupuesto?

La consecuencia de no hacer cuentas es comprometerse a más de lo que se puede permitir y tener que recurrir a formas de financiación con las tasas de interés más altas del mercado, como cheques especiales, cuotas directas con el operador de la tarjeta de crédito o tarjeta revolving -cuando el cliente sólo paga una parte de la factura-.

Según el economista jefe de la Confederación Nacional del Comercio de Bienes, Servicios y Turismo (CNC), Fabio Bentes, los consumidores deben tener en cuenta los costos de contraer estas deudas antes de decidirse a comprar. Debe verificar cuánto interés pagará al comprar a plazos.

“Los brasileños saben investigar el precio de un producto en el comercio. Pueden comparar el precio de una prenda de vestir, de un electrodoméstico o de un fabricante de productos electrónicos. Pero, cuando se trata de obtener financiación, tienen la costumbre de simplemente comprobar si es posible acomodar el pago dentro del presupuesto”.

El crédito no es ingreso

Otro error que cometen los consumidores brasileños es pensar que el sobregiro o el límite de la tarjeta de crédito aumentan sus ingresos, agrega la economista Isabela Tavares, responsable del seguimiento del crédito y la deuda de Consultoria Tendências.

“Hay que entender que el límite de la tarjeta de crédito no es un ingreso extra. Tenemos que poder pagar la tarjeta de crédito con el salario que recibimos a fin de mes. Quien gana R$ 5.000 y además tiene un límite de R$ 5.000, no tiene un ingreso de R$ 10.000”, recuerda el economista.

Educación financiera

Isabela Tavares, al igual que Fabio Bentes y Katherine Hennings, cree que es necesaria una mayor educación financiera de la población para decidir qué, cuándo y cómo gastar.

Se trata del trabajo del planificador financiero Carlos Castro, quien creó una plataforma en internet para brindar educación financiera (SuperRico) y trabaja en una asociación (Planejar) que capacita profesionales para realizar labores de orientación de manera presencial.

Castro elaboró ​​un folleto y creó una calculadora para ayudar a las personas a decidir cómo afiliarse a Desenrola 2 y si deben utilizar el Fondo de Garantía de Tiempo de Servicio (FGTS) para llevar a cabo el refinanciamiento propuesto en el programa del gobierno federal (ver servicio a continuación).

Para él, el programa es una emergencia, “una medida de corto plazo”, pero la solución al problema es más estructural: “Evitar que los brasileños se vuelvan a endeudar y que sigan en el mismo nivel de deuda que tenemos hoy”.

Impago de 81,7 millones

Según el Banco Central, los impagos de las familias en marzo en el Sistema Financiero Nacional alcanzaron R$ 238,5 mil millones, es decir, el 5,3% del crédito total concedido a ellas (R$ 4,5 billones). Los datos no incluyen a todos los acreedores, como el comercio y los proveedores de servicios.

En proporción, el porcentaje del volumen de pagos de préstamos en mora puede parecer pequeño. Pero, cuando se consideran los indicadores del número de personas con deudas impagas, las cifras se vuelven más superlativas.

Según Serasa Experian, 81,7 millones de personas están en mora. Según la empresa, la mayor parte de la deuda pendiente (47,1%) se debe a bancos e instituciones financieras. De cada 100 deudores, 78 reciben hasta dos salarios mínimos como tramo de ingreso.

Las personas con salarios más bajos son más vulnerables a pedir préstamos o endeudarse más caras.

“Estas son personas que tienen puntajes crediticios de puntaje más bajo. No pueden, por ejemplo, recibir crédito. [de juros menores porque é descontado em folha] porque no tienen un trabajo formal. Entonces terminan recurriendo a préstamos no nómina, cheques especiales o la tarjeta revolving”, explica Isabel Tavares, de Consultoria Tendências.

Para Adriana Marcolino, directora técnica del Dieese, el efecto de estas opciones de crédito es “drenar una parte de los ingresos laborales al sistema financiero. Cuanto más altas sean las tasas de interés, mayor será la porción que quedará para el banco”.

Servicio:

Accede aquí al cuadernillo y calculadora para consultar sobre Desenrola 2

Jorge Santoro

Jorge Santoro lidera el equipo editorial con formación en comunicación obtenida en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Se caracteriza por un criterio propio, atención al detalle y una mirada crítica que aporta profundidad y coherencia a cada contenido publicado.

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