Portugal está dispuesto a gravar los superbeneficios del sector energético

Lisboa saca a relucir el arma fiscal. Portugal se prepara para gravar los beneficios excepcionales obtenidos por las empresas del sector energético, como en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania, anunció el gobierno el martes 5 de mayo.
A principios de abril, Portugal se unió a Alemania, España, Italia y Austria para exigir una tributación de estos superbeneficios a nivel europeo, en respuesta al aumento de los precios de los combustibles vinculado a la guerra en Oriente Medio.
Una opción europea aún en estudio
El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, indicó que esta solicitud estaba “actualmente en estudio”. Incluso si los Estados miembros siguen siendo libres de actuar solos, el objetivo es examinar “la posibilidad de un enfoque más coordinado a nivel europeo”. Por el momento no se ha anunciado ninguna decisión conjunta en Bruselas.
“La Comisión vino a decir ayer que es una decisión de cada Estado miembro, por lo que vamos a tomar las medidas que se tomaron en 2022, ajustarlas, mejorarlas y, muy pronto, presentar una propuesta al Parlamento”, dijo el martes el ministro de Finanzas portugués, Joaquim Miranda Sarmento. Sin embargo, en Bruselas consideró “prematuro” detallar las condiciones de este futuro impuesto.
“La crisis actual es diferente a la de 2022, estamos muy lejos de los niveles de inflación que hemos vivido en general […]pero efectivamente tenemos un aumento muy significativo en el precio del combustible”, explicó. Para limitar el impacto en el surtidor, Portugal ya ha implementado medidas excepcionales, incluida una reducción de los impuestos sobre el combustible.


