“No se dieron instrucciones” a los inspectores del trabajo, asegura el ministro

¿Se controlará a los panaderos y floristas que piden a sus empleados voluntarios trabajar el 1 de mayo? Jean-Pierre Farandou, ministro de Trabajo, afirmó este miércoles que no había “dado ningún tipo de instrucciones a los inspectores de trabajo” para que no sancionaran a panaderos y floristas que lo hicieran.
Sin embargo, el ministro dice creer que “la inteligencia colectiva podría funcionar” para tolerar su trabajo, sujeto a voluntariado y al menos a una doble remuneración. “Por tanto, los inspectores de trabajo tienen libertad para realizar controles”, aseguró.
Un proyecto de ley en proceso
Jean-Pierre Farandou presentó este miércoles al Consejo de Ministros un proyecto de ley que debería permitir, antes del 1 de mayo de 2027, especificar el marco legal dentro del cual los empleados podrán trabajar en este día festivo público y no laborable. El primer ministro Sébastien Lecornu indicó a mediados de abril que los servicios estatales recibirían “instrucciones para que los artesanos de estos dos sectores no sufran ninguna consecuencia de una apertura el 1 de mayo de 2026 dentro de las normas fijadas por la futura ley”.
Jean-Pierre Farandou aclaró a continuación, subrayando la independencia de los inspectores del trabajo, que las instrucciones prometidas por Matignon “consisten en que los comerciantes, en su caso, no deberán pagar ninguna multa, siempre que se respeten las condiciones de voluntariado y de doble remuneración ese día”.
Los sindicatos se oponen
Esta futura ley, si se aprueba, establecerá que los empleadores de estos dos sectores podrán hacer que sus empleados trabajen en este día del feriado de este último, normalmente festivo, no laborable y remunerado, siempre que un acuerdo de sector fije las condiciones para cobrar su trabajo voluntario y su remuneración, que deberá ser al menos duplicada, como ya prevé el Código del Trabajo.
Las cinco confederaciones sindicales representativas (CFDT, CGT, FO, CFE-CGC y CFTC) expresaron una opinión negativa sobre este proyecto de ley. Anteriormente habían conseguido que el proyecto de ley propuesto en particular por el ex primer ministro Gabriel Attal, que preveía una apertura de empresas mucho más amplia, no fuera votado en la Asamblea Nacional.



