Casi tres meses después de su secuestro por fuerzas estadounidenses, ¿qué ha sido de Nicolás Maduro?

El 3 de enero su vida dio un vuelco total cuando él y su esposa fueron secuestrados. De presidente de Venezuela pasó a estar preso en cárceles norteamericanas. Encarcelado desde su captura por Estados Unidos, Nicolás Maduro regresa el jueves a los tribunales de Manhattan, donde se le acusa de haber fomentado el tráfico internacional de drogas.
El ex hombre fuerte de Venezuela, de 63 años, y su esposa Cilia Flores, de 69 años, procesada junto a él, no han aparecido en público desde una primera audiencia el 5 de enero, durante la cual fueron acusados formalmente por la justicia estadounidense. La audiencia del jueves tiene como objetivo principal resolver cuestiones de procedimiento, antes de iniciar cualquier examen sobre el fondo.
Lectura de la Biblia y aislamiento.
Encarcelado -al igual que su esposa- en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, una prisión federal conocida por sus condiciones insalubres y su mala gestión, Nicolás Maduro se encuentra solo en una celda, sin acceso a Internet ni a los periódicos.
Aquel a quien algunos de sus compañeros de prisión llaman “presidente” en los pasillos lee la Biblia y tiene derecho a comunicarse telefónicamente sólo con su familia y sus abogados, por un máximo de 15 minutos por llamada, indicó una fuente cercana al gobierno venezolano.
“Los abogados nos dijeron que él era fuerte”, dijo su único hijo, Nicolás Maduro Guerra, al relatar las palabras de su padre: “estamos bien, somos luchadores”.
Cancelación de procesamientos, poco probable
Nicolás Maduro está siendo procesado en Estados Unidos por cuatro cargos, incluido narcoterrorismo. El ex presidente niega rotundamente los cargos que se le imputan y sus abogados están intentando que se anule la acusación, según documentos judiciales hechos públicos recientemente.
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En el centro de su argumento: la administración estadounidense impide al Estado venezolano pagar los honorarios legales de la pareja, debido a las sanciones internacionales que pesan sobre el país. Sin embargo, según la defensa de Nicolás Maduro, negarle a un acusado el acceso a un abogado de su elección es una violación de un derecho garantizado por la Sexta Enmienda de la Constitución estadounidense.
“El único resultado es la desestimación de los cargos, porque este tribunal no puede permitir que este caso avance en violación de sus derechos constitucionales”, escriben sus abogados. La respuesta del juez encargado del caso, Alvin Hellerstein, un magistrado de 92 años con experiencia en grandes casos, será analizada de cerca, aunque la decisión radical de cancelar el proceso parece muy improbable.

