Un estudio demuestra que los salmones drogadictos nadan el doble que los demás

El estudio, publicado el lunes por científicos de la Universidad Griffith de Australia y la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas, examinó cómo la cocaína en el agua afectaba los movimientos de los peces salvajes en su hábitat natural.
Los investigadores recolectaron alrededor de 100 salmones salvajes del Atlántico del lago Vättern, Suecia, y los expusieron tanto a cocaína como a benzoilecgonina, un metabolito formado por la droga en el hígado, antes de rastrear sus movimientos.
Peces dopados que nadan el doble de rápido
Descubrieron que los peces bajo los efectos de la cocaína recorrían una distancia semanal 1,9 veces mayor que la de otros ejemplares. El estudio también encontró que aquellos expuestos al metabolito nadaron 12,3 kilómetros (7,5 millas) más.
Los investigadores advirtieron que la contaminación del agua por drogas o medicamentos planteaba “un riesgo importante y creciente para la biodiversidad”. Marcus Michelangeli, coautor del estudio e investigador del Instituto Australiano Rivers de la Universidad Griffith, dijo a NBC que “cualquier cambio anormal en el comportamiento animal es preocupante”.
“Estamos viendo concentraciones cada vez más altas no sólo de drogas ilícitas, sino de todo tipo de productos farmacéuticos en nuestras vías fluviales”, añadió.
Mejorar el tratamiento y el seguimiento de las aguas residuales
El profesor Michael Bertram de la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas dijo que el estudio demuestra la necesidad de mejorar el tratamiento y el seguimiento de las aguas residuales. “Nuestro estudio muestra que los medicamentos no son sólo un problema social, sino también un desafío medioambiental concreto”, subrayó.
En Bélgica, un análisis de las aguas residuales reveló en marzo el alcance del consumo de drogas, en particular de cocaína, presente en todo el país, y de ketamina, en aumento.
El estudio belga se publica un año después de un análisis más amplio que abarca 128 ciudades de 26 países de Europa. Este último mostró, para 2024, un aumento de las detecciones de residuos de éxtasis, cocaína y anfetaminas en aguas residuales en comparación con 2023, y una disminución de la de cannabis.
Nuestros artículos sobre el tema del medio ambiente.
El consumo de cocaína está aumentando en todo el mundo: según la ONU, se estima que en 2023 unos 25 millones de personas habrán consumido el estimulante y cada vez se detecta más droga en las vías fluviales.

