Ratinho responderá en TRE-SP por violencia política contra diputado

El presentador Carlos Massa, conocido como Ratinho, responderá como imputado en el Tribunal Electoral, luego de que el Tribunal Electoral Regional acordara desarchivar una acción de 2023. La acción inicial investigó los comentarios de Ratinho contra la diputada estatal Natália Bonavides (PT-RN) en un programa de radio, en diciembre de 2021.
Los comentarios del presentador, que criticó un proyecto de ley que cambió la redacción de la declaración en el matrimonio civil (PL 4.004/21), utilizó términos calificados por el Ministerio Público Electoral como vergonzosos y destinados a humillar al parlamentario.
En su momento, los delitos provocaron una manifestación de partidos de izquierda y de la Secretaría de la Mujer de la Cámara de Diputados, que repudiaron las declaraciones y consideraron “increíble que aún persistan hechos de esta naturaleza”. Se utilizaron líneas que apelaban a los estereotipos de género.
“Las expresiones Ve a lavar la ropa, cose los pantalones de tu marido, su ropa interior… ¡y este idiota viene a hacer este tipo de cosas! Constituyen, en teoría, un acto de humillación y vergüenza que utiliza un claro desprecio por la condición de mujer. Tales declaraciones remiten a un estereotipo de género que relega a las mujeres al espacio doméstico y deslegitima su presencia y acciones en la esfera pública y política”, considera el juez electoral Tiago Ducatti Lino Machado en la decisión.
Ratinho responderá por violar el artículo 326-B del Código Electoral, que tipifica el delito de violencia política contra las mujeres.
Además de las declaraciones machistas, la presentadora mencionó haber ordenado “ametrallar” al diputado, quien lo denunció civilmente. El proceso pasó a segunda instancia, cuando el TRF-5 absolvió a Massa.
Según el Ministerio Público, entre los objetivos del proceso está el establecimiento de un monto mínimo para reparar el daño moral causado a la víctima, en el valor de R$ 1 millón, y consideran que hubo daños directos al diputado.
“Aunque se presenta en un contexto que el acusado considera “elegante” o “jocoso”, tiene un potencial intimidante y amenazante que no puede ignorarse en este momento. La sugerencia de violencia física como respuesta a una actuación parlamentaria, independientemente de la intención final, puede interpretarse como una forma de vergüenza y amenaza”, afirma el parlamentario.


