Grupo de trabajo rescata a 89 personas en condiciones laborales degradantes

Un grupo de trabajo coordinado por la Auditoría Tributaria del Trabajo rescató a 89 trabajadores de condiciones degradantes durante la cosecha de café en tres propiedades rurales ubicadas en los municipios de Alto Caparaó, Mutum y Santana do Manhuaçu, en la Zona da Mata de Minas Gerais.
El operativo, en conjunto con el Ministerio Público del Trabajo (MPT) y la Policía Federal (PF), refuerza la importancia de una acción integrada para prevenir violaciones a los derechos laborales y combatir el trabajo en condiciones similares a la esclavitud.
Todos los trabajadores realizaban sus actividades sin estar registrados y eran sometidos a condiciones de trabajo y de alojamiento degradantes.
La información fue dada este miércoles (29) a por el interventor Fiscal del Trabajo Wallace Pacheco, representante del Delegado Sindical de Minas Gerais (DS-MG) y del Sindicato Nacional de Auditores Fiscales del Trabajo (Sinait).
“En una de las propiedades no había trabajadores alojados, en condiciones muy precarias en el frente. Todos trabajaban de manera informal, no estaban registrados, no tenían garantizado el acceso mínimo a los equipos de protección personal (EPP), no tenían acceso a la situación sanitaria del frente de trabajo”, dijo.
Pacheco destacó que además de realizar sus actividades sin estar registrados, entre los trabajadores hubo hombres y mujeres que tuvieron que hacer sus necesidades en el monte, “por la absoluta imposibilidad o falta de dotación de instalaciones sanitarias en los frentes de trabajo”.
Los trabajadores fueron alojados en “condiciones muy malas, incluso degradantes”, afirmó el inspector de trabajo.
Indemnidad
La fuerza conjunta constató falta de seguimiento de las condiciones mínimas de alojamiento en las dos propiedades. Durante la inspección se notificó a los empleadores promover la regularización, es decir registrar a todas las personas y, de manera inmediata, rescindir indirectamente el contrato de trabajo de estos trabajadores, ya que la terminación es por culpa del empleador, según Wallace Pacheco.
Además de otras indemnizaciones, también se generará una compensación para cada trabajador, que normalmente en el contrato de cosecha, si todo estuviera en orden, no sería necesaria si todo estuviera en orden.
Dos de las propiedades pagaron íntegramente lo que los inspectores habían calculado como indemnización por despido para cada persona. Una de las propiedades, sin embargo, cuestionó los valores y pagó parcialmente los montos correspondientes a las horas de los empleados que estaban incluidos en la lista enviada en la notificación.
Si la empresa no presenta pruebas, además de las multas derivadas de la situación laboral degradante, también será sancionada por no pagar la indemnización íntegra y posteriormente remitida al Ministerio Público Federal, en un informe en el que se detalle dicha situación.
Hasta la fecha, los trabajadores recibieron R$ 654.600,00 en concepto de indemnización por despido. Aún quedan por pagar alrededor de R$ 180.200,00. Esta es la diferencia que uno de los empleadores cuestiona y que el grupo de trabajo ahora investigará con más detalle.
Avisos y multas
De confirmarse lo determinado durante la inspección, la empresa sufrirá otras multas como consecuencia de esta omisión.
Pacheco informó que las tres empresas serán multadas con base en el artículo 444 de la Consolidación de Leyes del Trabajo (CLT), que trata sobre la libre negociación entre empleador y trabajador, sin violar la ley, el cual describirá todas las condiciones encontradas en ese ambiente laboral que caracterizaban una condición laboral degradante.
Las empresas también serán multadas de conformidad con el artículo 149 del Código Penal brasileño, que tipifica el delito de reducir a alguien a una condición análoga a la esclavitud, mediante trabajos forzados, jornadas de trabajo agotadoras, condiciones degradantes o restricción de movimientos. La pena esperada es prisión de 2 a 8 años y multa.
El revisor fiscal informó que los propietarios también podrían enfrentar multas por falta de registro, impago de salario y jornada laboral agotadora.
“Tenemos varias multas relacionadas con el clima laboral, tanto en el ámbito laboral como en el alojamiento”, afirmó.
Pacheco dijo que una vez juzgado el aviso de infracción, luego de la defensa del empresario, si paga la multa dentro del plazo inicial definido, recibirá un descuento del 50%.
Independientemente del pago de las multas resultantes de los avisos de infracción, el empleador será incluido en el registro de empleadores que fueron sorprendidos sometiendo a sus trabajadores a condiciones similares a la esclavitud, mejor conocido como la “lista sucia”.
Seguro de desempleo
Los 89 trabajadores rescatados ya no trabajan en las propiedades. Todos también quedaron registrados en el sistema de seguro de desempleo y recibirán, a partir de agosto, seis cuotas del seguro de desempleo, equivalentes a un salario mínimo cada una, si permanecen sin colocación alguna.
“Si tienen un trabajo formal o cualquier otro tipo de ingreso, se suspende el beneficio. Pero, si no tienen trabajo, tendrán el apoyo, la protección de al menos seis cuotas de un salario mínimo para cada uno de ellos”, explicó Wallace Pacheco.
Quienes venían de otros estados, como Bahía, por ejemplo, tenían el costo total del transporte hasta su lugar de origen a cargo de sus empleadores. Por cada irregularidad cometida en el ámbito de la seguridad, los empleadores podrán pagar multas de R$ 3.500 a R$ 3.600 cada uno. El área abarca la falta de provisión de equipos de protección personal e instalaciones sanitarias.
En la zona de alojamiento se impuso una multa por falta de colchones, falta de armarios, camas adecuadas e instalaciones de higiene. “Las multas van sumando”, explicó Pacheco. Existe la posibilidad de que los empresarios sufran una multa administrativa por parte del Ministerio de Trabajo.
El Ministerio Público del Trabajo, a su vez, propuso un plazo de ajuste de conducta, el cual fue aceptado por dos empresas, las cuales se ajustarán para evitar situaciones similares en el futuro. En relación a la empresa que no aceptó, se propondrá una acción civil pública por parte del MPT.
Para el delegado sindical en Minas Gerais del Sindicato Nacional de Auditores Fiscales del Trabajo, operaciones como ésta demuestran la relevancia de la Auditoría Fiscal del Trabajo en la protección de la dignidad humana y la promoción del trabajo decente, especialmente en sectores históricamente marcados por la vulnerabilidad social.
El departamento sindical destaca que la lucha contra el trabajo esclavo depende de la continuidad de las acciones de inspección, de la acción integrada entre organismos públicos y de la rendición de cuentas de los empleadores que no respetan la legislación laboral.
Además de las operaciones de rescate, la prevención y la sensibilización de la sociedad son esenciales para reducir la vulnerabilidad de los trabajadores y evitar nuevas violaciones de derechos.

