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Los pueblos indígenas informan que la deforestación afecta la producción de tocados

Con un tocado ancestral en la cabeza, elaborado con plumas de maritaca y guacamaya, el artesano Tapurumã Pataxó, de 32 años, aprovechó el Campamento Terra Livre, que finalizó este sábado (11), en Brasilia (DF), para advertir que el escenario en los territorios indígenas ha sido el de menos pájaros en el cielo. Al haber menos aves, la producción artesanal de tocados se ve impactada.

El cambio de escenario está relacionado con la deforestación, los incendios y los pesticidas implementados por acaparadores de tierras e invasores no indígenas, según líderes indígenas.

Tapurumã recuerda que aprendió a hacer el tocado cuando era niño con sus abuelos.

“Los agricultores están destruyendo no sólo nuestro territorio, sino todo Brasil”, lamentó el artista que vive en Aldeia Barra Velha, en Porto Seguro (BA).

Tapurumã Pataxó aprendió a hacer tocados con sus abuelos – Valter Campanato/

“Somos los primeros que tuvieron contacto con los portugueses. Y estamos deforestados desde el año 1500”. Recuerda que, de niño, veía muchas más guacamayas que hoy, por ejemplo. Tapurumã dice que la comunidad depende de proyectos ambientales para reinsertar aves en el ecosistema.

El artista explica que los artesanos elaboran tocados con plumas que caen de los animales. “Hay muchos animales de mi infancia que ya desaparecieron porque hay muchos incendios criminales”.

“Falta de conciencia”

Otra artesana pataxó, Ahnã, de 45 años, que vive en Aldeia Velha, también en Porto Seguro (BA), dice que tiene que ir al zoológico a buscar plumas de animales.

“Es muy triste ver que animales que estaban en libertad ahora están en un área cerrada por la deforestación y la falta de conciencia ambiental del ser humano”.

Diariamente extraña al águila arpía, a la guacamaya y hasta al loro. “Los loros también se están volviendo muy escasos y necesitamos promover más acciones de concienciación medioambiental”.

Ahnã Pataxó relata que tiene que ir al zoológico a recolectar plumas – Valter Campanato/

Cambio climático

El impacto ambiental también lo siente el artesano Keno Fulni-ô, de 40 años, que vive en un pueblo cercano a la ciudad de Águas Belas (PE). “Donde vivimos tenemos la presencia del halcón, el caracara, la garza y ​​el anu”.

El cambio climático ha hecho que las aves se comporten de otras maneras, explica.

La artesana Ahnã Pataxó destaca que en encuentros, como el realizado en el Acampamento Terra Livre, los artesanos aprovechan para intercambiar materiales (plumas), dado que hay aves propias de cada hábitat. Algunas más y otras menos resilientes a los impactos ambientales.

Keno Fulni-o informa que el cambio climático ha alterado el comportamiento de las aves. Valter Campanato/

Símbolos

El artista Tapurumã Pataxó explica que el tocado simboliza la identidad y protección del pueblo.

“El tocado tiene el significado de nuestra resistencia. Es lo que nos protege y nos da fuerza para luchar por nuestros derechos, por la educación y por la demarcación de nuestro territorio”.

Incluso por lo que significa, el artista pataxó entiende que las personas no indígenas que adquieran el tocado deben ser respetuosas y guardarlo en un cuadro, enmarcarlo y colocarlo en casa para protegerlo.

“Que una persona no indígena compre algo para usarlo como si fuera indígena no es legal”.

Asimismo, Keno Fulni-ô pide que los no indígenas tengan un gran respeto por el simbolismo del tocado. “Esperamos que nadie se ponga un tocado en la cabeza ni vaya a beber, por ejemplo, ni al carnaval. Esto no es lo que nuestra gente espera”.

Ahnã Pataxó explica que el tocado consiste en un símbolo de alianza.

“Cuando celebramos nuestras bodas tradicionales, no cambiamos un anillo de metal. Cambiamos el tocado”. De hecho, la costura detrás del objeto artístico es la costura de plumas. “Es como si estuviéramos uniendo a todo nuestro pueblo”, compara.

Lástima la lástima

Fue la unidad del pueblo Fulni-ô lo que hizo que el joven Aalôa, de 21 años, que también vive en un pueblo de la ciudad de Águas Belas, aprendiera a hacer el tocado cuando tenía 14 años. Los amigos que lo rodearon en Camp Terra Livre le dijeron al equipo que la habilidad del niño para producir arte llama la atención de todos.

Cosió un tocado con plumas de loro y esperaba terminar el arte en menos de 30 minutos. Colgaba el hilo y los cosía uno a uno, después de limpiarlos y teñirlos.

“Me siento muy bien haciéndolo. Elimina el estrés, me relaja. Somos la voz de nuestro pueblo y una sola familia”

Aaloa Fulni-o destaca por la destreza con la que elabora un tocado- Valter Campanato/

Jorge Santoro

Jorge Santoro lidera el equipo editorial con formación en comunicación obtenida en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Se caracteriza por un criterio propio, atención al detalle y una mirada crítica que aporta profundidad y coherencia a cada contenido publicado.

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