¿Por qué nos incomodan todas estas gomitas con sabor a frutas para tener “buen olor vaginal”?

En el podcast “Good Hang” de Amy Poehler, Kim Kardashian confesó que toma cerca de 35 complementos alimenticios al día para su salud. ¿Real costumbre o forma de resaltar la marca de complementos alimenticios de su hermana Kourtney Kardashian Barker? Hasta entonces, este último ofrecía con su marca “Lemme” creatina o gomitas quemagrasas (como vemos un poco en todas las marcas de la competencia). Pero hay un producto que nos atrae: “Lemme Purr Gummies”, formulado con probióticos y que se supone apoya la “salud y frescura vaginal”. ¿El problema? Rápidamente se convirtió en un éxito de ventas para la marca y, sin embargo, las promesas no están científicamente probadas.
Sin evidencia científica
Para atraer a los clientes, las gomitas de Kourtney Kardashian se basan en la presencia de “probióticos SNZ-1969™ clínicamente estudiados” y se supone que “apoyan la salud vaginal”. Sin embargo, “la vagina tiene una flora vaginal, compuesta esencialmente de lactobacilos que ya están ahí para proteger la vagina”, explica 20 minutos, el cirujano ginecológico, Olivier Marpeau.
Lamentablemente, la estrella estadounidense no es la única en este nicho. Muchos complementos alimenticios en este formato de caramelo también están disponibles en las farmacias y están dirigidos a mujeres que intentan limitar las infecciones vaginales recurrentes o reequilibrar su flora vaginal. Sólo que “la eficacia de este tipo de productos es cuestionable a nivel médico”, afirma el doctor Marpeau. Sobre todo porque “las dosis están completamente por debajo de los umbrales que han demostrado su eficacia”, señala este último, quien afirma, por todas estas razones, que “estos productos son una pérdida de dinero”.
No, no necesitas perfumar tu vagina.
Además de la falta de evidencia científica, el producto no parece tener ningún beneficio real. Porque mientras algunas marcas afirman ayudar a “reducir los olores desagradables” y “contribuir al equilibrio natural”, la doctora Marpeau recuerda que “la vagina es un órgano que se limpia solo”. Lo que hace que el uso de estas gomitas sea “completamente ineficaz”. Ya sea que sepa a piña, fresa, melocotón… “no hay ninguna casualidad, ni ninguna razón científica por la que el sabor de la piña que vamos a comer en un caramelo, un chicle o cualquier otra cosa se encuentre como por arte de magia en la vagina. Es una historia completamente loca”, afirma el cirujano ginecólogo.
Estas gomitas son una respuesta a un falso problema que puede constituir una nueva carga mental para las mujeres: la preocupación por el olor de su vagina. “No debería ser un objetivo en sí mismo querer cambiar el olor natural de tu vagina o vulva”, advierte el profesional de la salud, preocupado por el aspecto “antinatural” de estos productos que entran completamente en el cuadro comercial.
¿Cómo (realmente) cuidar tu vagina?
Evite la higiene personal excesiva. ¡No necesitas gomitas con sabores exóticos! El ginecólogo aconseja simplemente “lavarse una o dos veces al día con un tratamiento adecuado o con agua”. En cuanto al lavado del interior de la vagina, el uso de perfumes para la vulva, jabones inadecuados o demasiado agresivos, o incluso duchas vaginales… “Esto está completamente prohibido, porque perturbará la flora vaginal, modificará el pH vaginal y, por tanto, favorecerá las infecciones”, advierte el Dr. Marpeau.
Mantente seco. En verano obviamente está el tema del bañador, porque es temporada de playa y piscina. El ginecólogo nos recuerda que “es imprescindible tener siempre contigo un bañador seco en la bolsa de playa o cerca para cambiarte después de nadar y estar seco”. “Es muy importante aclararse bien con agua limpia si estás en la playa o si acabas de bañarte en el mar”.
Elige sabiamente tu protección menstrual. “Suelo recomendar las bragas menstruales y los bañadores menstruales, que son especialmente adecuados para evitar cualquier impacto en la flora vaginal”, confiesa la profesional que aconseja evitar los tampones, aunque puede resultar práctico para las mujeres que tienen períodos abundantes. Lamentablemente, puede tener un impacto en la flora vaginal: “por lo tanto, hay que dejarlos puestos durante un máximo de 4 a 6 horas”, advierte el ginecólogo, y especialmente no por la noche (ya sean tampones o copas). Por eso, ¡opta por protección externa cuando necesites dormir!

