Ministro teme una enmienda que reduzca el INSS para compensar el fin de la escala 6×1

El Ministro de Seguridad Social, Wolney Queiroz, expresó preocupación por la propuesta parlamentaria que pretende eximir temporalmente del pago de la Contribución Patronal a la Seguridad Social a los empleadores, el llamado INSS Patronal.
“Me preocupa mucho todo lo que le quite recursos a la Seguridad Social”, dijo Queiroz al participar, este miércoles (20), en el programa. Buenos días Ministro, desde Empresa Brasileña de Comunicaciones (EBC).
La enmienda parlamentaria a la Propuesta de Modificación de la Constitución (PEC) 221/2019 – que trata de la reducción de la jornada laboral en Brasil, extinguiendo la llamada jornada 6×1 – condiciona una serie de compensaciones fiscales y laborales a la reducción gradual del límite de la jornada semanal, de 44 horas, a 40 horas. La enmienda fue presentada por el diputado federal Sérgio Turra (PP-RS) y apoyada por 175 diputados.
Además de la exención temporal y escalonada del pago del 20% sobre los salarios de los empleados, contraída tras la eventual aprobación de la PEC, la modificación propone reducir la tasa de contribución empresarial al Fondo de Garantía del Tiempo de Servicio (FGTS) del actual 8% al 4%.
Los 176 diputados federales que firmaron la propuesta quieren que la PEC 221 garantice a los empleadores – “a título compensatorio” – una reducción proporcional de la tasa de la Contribución por el Grado de Incapacidad Laboral derivada de Riesgos Ambientales de Trabajo (Gilrat), el antiguo Seguro de Accidentes de Trabajo (SAT), que financia jubilaciones especiales y prestaciones de seguridad social concedidas en casos de accidentes de trabajo.
>>
Al igual que la propuesta original del Palacio do Planalto, la enmienda fija el límite de trabajo semanal en 40 horas, pero preserva “la posibilidad de compensar las horas de trabajo y ajustar la jornada mediante negociación”. En otras palabras, defiende la prevalencia de lo “negociado sobre lo legislado”. Además, establece un tratamiento específico para las actividades consideradas esenciales, que, con la eventual aprobación de la modificación, tendrán que ser reguladas por ley complementaria, “permitiendo la compensación de horas y cambios de jornada, mediante convenio o convenio colectivo de trabajo”.
Inviable
Al referirse exclusivamente a las propuestas de compensación tributaria y laboral que, de ser aprobadas, impactarían a la Seguridad Social, el ministro Wolney Queiroz afirmó que, si se ve obligado a renunciar a ingresos tributarios, el gobierno federal posiblemente tendrá que recortar otros gastos no obligatorios, como las inversiones en infraestructura.
“Pagamos R$ 83 mil millones por mes en beneficios [previdenciários]. Son 1,14 billones de reales al año”, afirmó Queiroz.
El ministro destacó que casi la mitad (47%) del gasto primario federal está destinado a cubrir gastos obligatorios de la Seguridad Social. “Todo lo que impacta en la Seguridad Social tiene que estar muy bien pensado, muy bien medido. Tenemos que tener cuidado con el impacto para no hacerlo inviable”, advirtió.
Según Wolney, las cuentas de la Seguridad Social “ya son muy delicadas”. La presión tiende a agravarse con el envejecimiento de la población brasileña y el objetivo del gobierno federal de reducir el tiempo promedio que los ciudadanos esperan entre la solicitud de una prestación y la respuesta final del Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS). El objetivo del gobierno es reducir el tiempo medio de respuesta a menos de 45 días, de acuerdo con el límite máximo establecido por el Tribunal Federal de Cuentas (TCU).
“Son 45 días en promedio, porque hay lugares donde son 90 días [de prazo médio] y otros donde serán tres o cuatro días”, explicó el ministro.”
Sugirió que, en la práctica, es imposible “limpiar” la lista de espera del INSS, ya que mensualmente se presentan alrededor de 1,3 millones de nuevas solicitudes de prestaciones. “Si no hay cola alguna, si todo se despeja, ya tenemos 1,3 millones de solicitudes por procesar cada mes”, concluyó.



