¿Cuándo acudir al dentista? Los expertos y el Dr. Kalil indican la frecuencia.

La visita al dentista debe realizarse cada seis meses o cada vez que el paciente note algún cambio en su boca. La orientación estuvo a cargo de expertos dentales durante el programa. signos vitales cnn, en conversación con el Dr. Roberto Kalil Filho.
Los periodoncistas y profesores Cláudio Pannuti y Cristina Villa, ambos de la Facultad de Odontología de la USP, destacaron que el sangrado durante el cepillado es un signo importante y no debe ignorarse. “El sangrado es un problema. Que sea común no quiere decir que sea compatible con la salud. Una boca sana no sangra”, afirmó Villa.
Enfermedades silenciosas y diagnóstico precoz
Villa enfatizó que la ausencia de dolor no significa ausencia de enfermedad. Según ella, tanto la gingivitis como la periodontitis progresan silenciosamente. “Por increíble que parezca, la periodontitis implica destrucción ósea, pero no suele doler”, explicó. También advirtió que, cuando la enfermedad avanza, la terapia se vuelve más compleja y los daños pueden ser irreversibles: “Sólo detenemos la progresión de la enfermedad, pero no recuperamos el hueso”.
El especialista destacó la importancia del diagnóstico temprano. “En la enfermedad de las encías el diagnóstico es muy sencillo y, cuando se diagnostica tempranamente, el tratamiento también es sencillo”, afirmó Villa. Agregó que, en el caso de la gingivitis tratada a tiempo, el paciente no presenta secuelas, ya que el padecimiento es completamente reversible.
Mal aliento e higiene de la lengua
Pannuti aclaró que el mal aliento, en la mayoría de los casos, no está vinculado a la alimentación, sino a enfermedades bucales. Explicó que la capa (una colección de bacterias y proteínas que se forma en la parte posterior de la lengua) es una de las principales causas. Por eso, además de cepillarse los dientes, es fundamental limpiar la lengua. Esto se puede hacer con el propio cepillo de dientes o con cepillos específicos para la lengua. Villa añadió que también existen dispositivos raspadores de lengua, que provocan menos vómitos que un cepillo de dientes convencional.
Los enjuagues bucales no sustituyen al cepillado
Los expertos fueron enfáticos al afirmar que los enjuagues bucales no reemplazan el cepillado ni el uso de hilo dental. Pannuti explicó que las enfermedades bucales son causadas por una biopelícula, que se adhiere fuertemente a la superficie de los dientes y las mucosas. “La forma de eliminarlo es mecánicamente”, dijo, citando el cepillado, el uso de hilo dental y el pulido realizados por el dentista como formas efectivas de eliminarlo. El especialista reconoció que los enjuagues tienen su lugar en determinadas situaciones, pero destacó que siempre se deben utilizar después del cepillado y el uso de hilo dental.



