La renegociación del CPR es un punto destacado del MP sobre la deuda rural

La Medida Provisional que crea un programa de renegociación de la deuda rural cubrirá alrededor del 80% de los productores que actualmente necesitan reestructurar sus deudas, según el diputado federal Arnaldo Jardim (Cidadania-SP), uno de los principales organizadores de la propuesta en el Congreso.
Para el parlamentario, la principal innovación del texto es la inclusión de los CPR (Certificados de Producto Rural), un instrumento que ganó protagonismo en el financiamiento privado de la agroindustria en los últimos años y que hasta entonces no estaba incluido en programas de esta naturaleza.
“La gran novedad del MP es incorporar el CPR. Hoy una parte muy importante del financiamiento de la producción ya se realiza a través de este instrumento, y era fundamental que también se pudiera renegociar”, afirmó.
Según Jardim, la expectativa es que la medida llegue a la mayoría de los productores que enfrentan dificultades financieras causadas por sucesivas pérdidas climáticas. Sin embargo, los criterios para acreditar pérdidas y calificar a los productores seguirán estando regulados.
“Las pruebas de pérdidas se analizarán caso por caso. Habrá criterios técnicos para definir quiénes pueden incorporarse al programa”, explicó.
Según la propuesta, el financiamiento renegociado tendrá un período de gracia de hasta dos años y ocho años para el pago, plazo que podría llegar a diez años para los productores que acrediten pérdidas climáticas recurrentes.
Según el diputado, además de la ampliación de las deudas, otro punto importante será la posibilidad de reorganizar las garantías vinculadas a la financiación. Muchos productores, explica, ofrecieron propiedades u otros activos por valor superior a la deuda y, con la renegociación, podrán sustituir esas garantías por otras equivalentes.
“Ya existe un marco legal que permite esa sustitución. Esto ayudará mucho a destrabar operaciones y devolverle capacidad crediticia al productor”, afirmó.
CPR entra por primera vez en renegociación
El artículo 6 del MP crea una modalidad específica para los CPR (Certificados de Producto Rural) con liquidación financiera. En la práctica, las instituciones financieras están autorizadas a adquirir un nuevo CPR emitido por el productor para liquidar o amortizar un CPR antiguo que se encuentra en mora.
El mecanismo funciona como un canje de deuda. El productor emite un nuevo CPR financiero, el banco compra este título y los recursos se destinan a liquidar o reducir el CPR vencido. A partir de entonces, el productor comienza a concentrar su pasivo en una nueva operación, con un plazo de amortización de hasta ocho años.
Sólo podrán ser renegociados los CPR emitidos hasta el 31 de diciembre de 2025, que estuvieran en mora al 1 de enero de 2024 y permanecieran en mora al 31 de mayo de 2026, siempre y cuando estén registrados ante una entidad autorizada por el Banco Central.
Para Arnaldo Jardim, este cambio representa el mayor avance de la medida provisional.
“Hoy una parte importante del crédito rural privado está en los CPR. Estimamos que este instrumento ya representa algo cercano a la mitad del financiamiento privado del sector. Si quedara fuera, una parte importante de los productores quedaría sin solución”, afirmó.
Según el parlamentario, la composición del financiamiento rural hoy ya está dividida entre diferentes fuentes de recursos. Parte proviene del Plan Safra, parte de recursos bancarios gratuitos y una proporción cada vez mayor proviene de los CPR. Por tanto, la inclusión de estos títulos en el programa amplía significativamente el alcance de la renegociación.
Fondo de garantía
Otro instrumento creado por el MP es un fondo de garantía, que contará con recursos públicos y privados para reducir el riesgo de las operaciones de crédito rural dirigidas a productores afectados por eventos climáticos.
Según Jardim, el fondo comenzará a estructurarse en las próximas semanas, pero su implementación dependerá de la constitución formal de la entidad administradora, incluida la creación del CNPJ y la regulación por parte del gobierno federal.
“La creación del fondo no se da de la noche a la mañana. El proceso de estructuración comienza ahora, pero será un instrumento importante para ampliar el acceso al crédito y reducir el riesgo de las operaciones”, afirmó.
En opinión del diputado, la combinación entre el alargamiento de las deudas, la inclusión de CPR y la creación del fondo de garantía forma un conjunto de medidas capaces de devolver liquidez a los productores y permitirles recuperar el acceso al crédito rural después de años de pérdidas provocadas por los fenómenos climáticos.



