Policiales

Un técnico inyectó desinfectante a la víctima 10 veces hasta que murió, dice la policía

Tres técnicos de enfermería están siendo investigados por inyectar desinfectante a pacientes ingresados ​​en la UCI del Hospital Anchieta, en Taguatinga, Distrito Federal. El crimen dejó un saldo de tres personas muertas y es investigado por la Policía Civil del DF. En una entrevista con CNN detrás de escenaEl delegado Maurício Iacozzilli, responsable de la investigación, reveló cómo operaba el grupo criminal.

El policía detalló el modus operandi: según Iacozzilli, el técnico de enfermería utilizó la computadora que un médico había dejado conectada para recetar medicamentos de manera irregular. Después de imprimir la receta, buscó los medicamentos en la farmacia de la UCI y preparó las jeringas, escondiéndolas en el bolsillo de su abrigo; el sospechoso comenzó a usar desinfectante, después de varios intentos con los medicamentos.

“Va a la habitación de la primera víctima, hace la primera aplicación, la víctima se detiene, 10, 15 segundos después, el equipo logra reanimarlo”, informó el delegado: “Luego va al lavabo de la sala de la UCI, abre un desinfectante que estaba allí, lo arroja en un vaso, llena más de 10 inyecciones con este desinfectante y comienza a aplicarlo a la víctima, hasta que finalmente hay una nueva parada, solo que esta vez, de manera fatal”.

Según el delegado, uno de los técnicos de enfermería involucrados sólo llevaba cinco meses de formación en el hospital y estaba supervisado por el autor principal, mientras que el otro era muy amigo suyo y, a pesar de trabajar en otro sector, estuvo presente en todas las muertes, “en la cama mientras realizaba las aplicaciones”.

Aún no se han esclarecido las motivaciones detrás del crimen

El caso salió a la luz cuando el hospital detectó dos muertes sospechosas el mismo día, sobre todo porque una de las víctimas no tenía antecedentes de problemas cardíacos. Un comité interno realizó una auditoría, analizó imágenes de seguridad e identificó actuaciones irregulares de los técnicos, denunciando el hecho a la policía el 23 de diciembre.

“El hospital realizó una auditoría que reveló la actuación completamente irregular de estos técnicos y creamos un grupo de trabajo para investigar este hecho con extrema rapidez”, afirmó el delegado.

Iacozzilli informó que los tres sospechosos no tenían antecedentes penales y que la policía decidió actuar rápidamente tras descubrir que uno de ellos trabajaba en una UCI infantil. Una vez finalizada la investigación sobre estas tres muertes, la policía abrirá una nueva investigación para comprobar si los técnicos pueden estar implicados en otros casos similares en distintos hospitales en los que trabajaron.

Además, el delegado reveló que aún no se ha esclarecido del todo el móvil del crimen. “La motivación todavía está abierta para nosotros, fue el único punto de su interrogatorio que no quedó completamente aclarado”, afirmó. Los móviles y ordenadores de los sospechosos fueron incautados tras autorización judicial: “Creemos que una vez examinados podremos recuperar los mensajes y esclarecer el verdadero motivo que llevó a estas personas a actuar de esta manera”.

Juan Pablo Broin

Es editor jefe con formación académica en periodismo, cursada en una universidad de Buenos Aires, Argentina. Su enfoque combina rigor informativo y criterio editorial, con especial atención a la verificación de fuentes y la claridad en la narrativa.

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