El País

Enrique Macaya Márquez rumbo a su 18° Mundial a los 91 años

A sus 91 años, el veterano locutor argentino Enrique Macaya Márquez se prepara para cubrir su 18ª Copa Mundial de la FIFA, ampliando un récord que abarca casi siete décadas y lo ha llevado desde la era de la radio y la televisión en blanco y negro al hiperconectado panorama del fútbol actual.

Desde que asistió a su primera Copa del Mundo en Suecia en 1958, Macaya ha informado sobre cada edición del torneo. Continuará esa destacada carrera en Norteamérica 2026, que comenzó el jueves en México, Estados Unidos y Canadá.

Los problemas de salud han reducido las apariciones públicas del legendario locutor en los últimos años, pero perderse el torneo nunca fue una opción.

“Siento que tengo la obligación de hacerlo”, dijo Macaya en una entrevista antes de partir el viernes hacia Estados Unidos, donde seguirá la suerte de la Albiceleste como comentarista de DirecTV, DSports y DSports Radio.

“No sé cuánto más durará, pero intentaré aprovechar el que tengo delante”, añadió el periodista, que fue reconocido por la FIFA en 2022 como el reportero que más Mundiales ha visto.

Aunque lleva más de 70 años cultivando un estilo que evita convertirse en protagonista de la historia, Macaya reflexionó sobre el primer Mundial de Pelé, su amistad infantil con Alfredo Di Stéfano, sus enfrentamientos con Diego Maradona y la forma en que el fútbol ha cambiado a lo largo de las décadas.

viaje milagroso

Macaya tenía sólo 23 años cuando Radio Belgrano, con sede en Buenos Aires, lo envió como parte de un pequeño equipo para cubrir la Copa del Mundo de 1958 en Suecia. Desde entonces no se ha perdido ningún torneo.

Llegar a Escandinavia no fue nada sencillo. El veterano reportero recuerda haber llegado “milagrosamente” después de un largo viaje en el que participaron varios vuelos, trenes y ferries.

“Era en un Douglas DC-7. Aviones que tenían que parar prácticamente en todos lados porque no había otra forma de llegar, no tenían alcance”, recordó.

“Salí vía Dakar, fui a Italia, luego a Dinamarca y al sur de Suecia antes de llegar a Malmö. Era algo completamente desconocido”.

Ese torneo marcó el surgimiento de Pelé, quien con sólo 17 años inspiró a Brasil a ganar su primera Copa Mundial.

“Era un jugador con una capacidad física tremenda, más allá de las cualidades técnicas que también poseía”, afirmó Macaya, quien afirma que en ese momento no era obvio que el brasileño se convertiría en uno de los mejores jugadores del fútbol.

Di Stéfano ‘el mejor’

Para Macaya, sin embargo, el jugador más destacado de esa época fue Alfredo Di Stéfano, a pesar de que la estrella argentina del Real Madrid nunca participó en un Mundial.

“Vivía a 50 metros de la casa de Alfredo. Yo cuidaba un quiosco y él venía a leer los periódicos allí. Después me llevaba a su casa y jugábamos al fútbol. Él era mayor que yo. Luego se convirtió en mi ídolo”.

Debido a esa conexión infantil con Flores, su barrio en Buenos Aires, Macaya admite que le cuesta permanecer completamente imparcial.

“Para mí era el mejor. Comparado con los jugadores con los que competía en ese momento, era el mejor. Pero también tenía una amistad con Di Stéfano que podía influir en mi opinión”.

Macaya ha dicho muchas veces que Maradona completa su podio del siglo XX, aunque prefiere no insistir en el famoso gol de la “Mano de Dios” en la victoria de Argentina por 2-1 sobre Inglaterra en los cuartos de final de México 1986.

“En torno a ese objetivo se ha construido toda una historia que no se corresponde con la realidad”, dijo, ofreciendo una visión que sigue siendo controvertida entre muchos argentinos, que ven el incidente como una forma de justicia deportiva tras la Guerra de Malvinas de 1982.

Maradona le dio la razón

La habitual moderación de Macaya sólo desaparece al recordar el momento de mayo de 1994 en el que Maradona reconoció públicamente que el periodista había tenido razón, tras una serie de desencuentros en los medios.

Diego solicitó una reunión, convocó a una cámara de televisión y declaró que las críticas de Macaya estaban justificadas.

“No hizo eso por nadie más. Nadie. Fue fantástico, increíble”, dice Macaya con una sonrisa.

Mirando hacia atrás en la evolución de la Copa del Mundo, Macaya cree que los torneos modernos generan tanta atención en gran parte debido a la escala de la inversión financiera detrás de ellos.

El impulso de la FIFA para expandir su presencia en Estados Unidos ha generado críticas por los altos precios de las entradas y el nuevo formato de 48 equipos que se utilizará en Norteamérica 2026.

“El juego evolucionó en algunos aspectos y, paradójicamente, esa misma evolución lo frenó en otros”, reflexionó Macaya.

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por Nicolás Biederman,

Jorge Santoro

Jorge Santoro lidera el equipo editorial con formación en comunicación obtenida en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Se caracteriza por un criterio propio, atención al detalle y una mirada crítica que aporta profundidad y coherencia a cada contenido publicado.

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