Ciencia y Tecnología

Día escolar: el impacto de la IA en la enseñanza en medio de la votación sobre el tema

Este domingo (15) se celebra el Día Escolar, fecha conmemorativa que este año está directamente asociada al debate sobre el uso de la IA (Inteligencia Artificial) en las aulas.

Esto se debe a que la comisión del CNE (Consejo Nacional de Educación) programó para el próximo lunes (16) la votación del dictamen que establece las reglas para el uso de la IA (inteligencia artificial) en las escuelas de educación básica y en las universidades brasileñas.

El documento es el resultado de un año y medio de debate que involucró al MEC (Ministerio de Educación), la UNESCO y expertos del sector.

La versión actual del texto ha sufrido recientes ajustes solicitados por el propio MEC y, tras la aprobación de la comisión, aún debe pasar por una consulta pública, una votación en el pleno del consejo y, finalmente, la aprobación del Ministro de Educación.

Supervisión humana y límites de la IA en el entorno escolar

Según el informe, la integración de la inteligencia artificial en el entorno escolar debe estar estrictamente orientada a fines educativos y siempre bajo la supervisión de profesionales de la educación.

Ante este argumento, el texto es enfático en prohibir la acción pedagógica totalmente automatizada, asegurando que la tecnología sólo actúa como soporte.

Un ejemplo práctico de esta limitación aparece en la evaluación de los estudiantes: la IA puede ayudar a corregir pruebas objetivas, pero el análisis cualitativo y la decisión final sobre las calificaciones siguen siendo responsabilidad exclusiva del profesor. Además, queda expresamente prohibido el uso de herramientas automatizadas para corregir ensayos o evaluaciones formativas.

Integración curricular y el papel de la docencia

La propuesta prevé que la IA se incorpore a la enseñanza de forma transversal e interdisciplinar, abarcando desde la educación básica hasta la educación superior. Uno de los pilares del documento es la formación docente, con especial foco en los cursos de pregrado.

El objetivo es que los futuros docentes desarrollen habilidades técnicas y críticas, estando preparados para abordar los fundamentos éticos, el análisis de datos educativos y la mediación tecnológica en entornos híbridos y digitales. Así, la IA deja de ser sólo una herramienta externa y pasa a ser parte integral del proceso de enseñanza y aprendizaje, bajo la mirada crítica del educador.

Inteligencia artificial en las escuelas: una visión experta sobre el tema

Según la especialista en educación, Claudia Costin, la implementación de la IA (Inteligencia Artificial) trae consigo un dualismo entre riesgos y posibilidades.

Para ella, aunque el riesgo de sustitución de puestos de trabajo no cambia directamente la forma de enseñar, requiere cuidados fundamentales. El principal, explica Claudia, es conseguir que el ser humano en el entorno escolar no sea sustituido por sistemas automatizados. “Al observar países con excelentes sistemas educativos, notamos que la respuesta a este escenario ha sido centrar la enseñanza en resolución colaborativa de problemas complejos, creatividad y pensamiento crítico y sistémico. El objetivo es una escuela que enseñe a pensar y no sólo a acumular contenidos”.

Este cambio involucra una educación enfocada en valores, actitudes y protagonismo juvenil, lineamientos trabajados en la BNCC (Base Curricular Común Nacional).

Según Claudia, la atención se centra en habilidades socioemocionales que las máquinas no tienen, como la empatía, la perseverancia, la resiliencia y la apertura a cosas nuevas. “Pedagógicamente, esto implica incentivar la escritura, utilizando pruebas con preguntas abiertas y ensayos, prácticas que aún necesitan más espacio, especialmente en la escuela primaria”.

Posibilidades pedagógicas y el papel del docente

Por otro lado, la IA ofrece oportunidades interesantes, especialmente para apoyar la labor docente. Según la encuesta TALIS, el 54% de los profesores de educación básica brasileños ya utilizan IA. Con la formación adecuada ofrecida por las redes educativas, este uso tiende a ser más cualificado.

La integración de la inteligencia artificial en las aulas brasileñas ya es una realidad que transforma la enseñanza cotidiana. En este contexto, las nuevas herramientas digitales se han consolidado como aliados estratégicos en tres frentes principales: planificación, evaluación y personalización de la enseñanza.

“En apoyo a la enseñanza, la tecnología permite a los docentes integrar los currículos estatales con los lineamientos de la BNCC (Base Curricular Común Nacional) con mayor agilidad, facilitando la creación de planes de clases personalizados en equipo”, afirma.

En el ámbito de los idiomas, por ejemplo, destaca la corrección asistida de ensayos. El objetivo no es automatizar la calificación, sino generar retroalimentación detallada sobre estructura y argumentación, sirviendo como guía práctica para que el estudiante comprenda sus fallas y mejore su escritura. Además, las plataformas adaptativas ahora complementan el material didáctico físico, respetando el ritmo individual de cada alumno.

Más allá del “indicador”: compromiso ético

Sin embargo, la implementación tecnológica trae consigo una responsabilidad pedagógica. “No se trata sólo de enseñar a crear comandos o ‘prompts’, sino de fomentar un uso ético, seguro y crítico de la tecnología”, afirma.

Y completo. “Al priorizar la ciudadanía digital, la escuela prepara a los jóvenes no sólo para un mercado laboral tecnológicamente avanzado, sino también para un papel consciente y responsable en la sociedad”.

Jorge Santoro

Jorge Santoro lidera el equipo editorial con formación en comunicación obtenida en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Se caracteriza por un criterio propio, atención al detalle y una mirada crítica que aporta profundidad y coherencia a cada contenido publicado.

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