Ciencia y Tecnología

Decreto de las grandes tecnologías: André Marsiglia ve riesgo de censura en las nuevas reglas

El gobierno federal emitió esta semana nuevos decretos con reglas para las plataformas digitales, enfocados en proteger a las mujeres y combatir el fraude, las estafas y los actos criminales en las redes sociales.

Las medidas introducen un nuevo modelo de responsabilidad para las grandes tecnologías y, según el especialista en Derecho Constitucional André Marsiglia, conllevan un riesgo considerable de censura.

En una entrevista con Horario de máxima audiencia de CNNMarsiglia explicó el cambio de lógica provocado por los decretos. “Antes teníamos en el Marco de Derechos Civiles de Internet una lógica individualizada para eliminar contenidos”, afirmó. “Ahora tenemos una eliminación más genérica”, en la que las plataformas son proactivamente responsables de eliminar cierto contenido (el llamado deber de diligencia) independientemente de una orden judicial. “En este territorio, algunos de estos conceptos, al ser vagos, pueden generar algún tipo de censura”, afirmó Marsiglia.

Uno de los puntos más sensibles planteados por Marsiglia se refiere al período electoral. Advirtió que la supervisión del entorno digital será responsabilidad de un organismo vinculado al Ministerio de Justicia y, por tanto, subordinado al gobierno federal.

“Quien velará por el entorno digital durante las elecciones será un organismo vinculado al propio Gobierno, al propio Ejecutivo, que será uno de los candidatos a la reelección”, afirmó. Para él, esto podría generar “algún tipo de desequilibrio en la disputa electoral, lo cual no es deseable”.

El experto advirtió que algunos de los conceptos utilizados en los decretos son imprecisos, lo que podría dar lugar a malentendidos. “Por temor a ser castigados por no cumplir con este deber de diligencia, pueden eliminar lo que es lícito, lo que no es necesariamente incorrecto, pero sí controvertido”, afirmó Marsiglia.

Citó como ejemplos términos como “contenido antidemocrático” e “incitación a la discriminación”, categorías que ya han generado polémica en casos anteriores. Para ilustrar la dificultad de interpretación, mencionó el caso del comediante Leo Lins, condenado a ocho años de prisión por una broma considerada discriminatoria. “¿Cómo van a afrontar esto las plataformas, con sus algoritmos y sus robots, mejor que los jueces?” preguntó.

Marsiglia también destacó el riesgo de autocensura por parte de los propios usuarios de la red. Según él, “la libertad de expresión sirve precisamente para proteger lo que es controvertido”.

El experto destacó que los contenidos claramente ilícitos, como los relacionados con la pedofilia y la pornografía, ya eran eliminados por las plataformas de forma espontánea. El problema, por tanto, estaría precisamente en la llamada “zona gris”, contenido controvertido, pero no necesariamente ilegal, que ahora es el objetivo de las nuevas normas.

Algoritmos

En cuanto al papel de los algoritmos, Marsiglia señaló que los decretos no combaten directamente la lógica algorítmica de las plataformas, sino los contenidos generados o promocionados por ellas.

Sostuvo que una regulación más inteligente podría requerir transparencia sobre los criterios utilizados por los algoritmos para promover ciertos contenidos, un modelo que, según él, ya se ha adoptado en Europa. “No estamos luchando contra el algoritmo ni contra la lógica del algoritmo, sino contra su consecuencia, que es el contenido que se genera”, concluyó.

Jorge Santoro

Jorge Santoro lidera el equipo editorial con formación en comunicación obtenida en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Se caracteriza por un criterio propio, atención al detalle y una mirada crítica que aporta profundidad y coherencia a cada contenido publicado.

Artículos Relacionados

Volver al botón superior