Robson Caetano: El Oscar hizo pasar página a Brasil en los Juegos Panamericanos de 1987

En una entrevista con hora hel ex atleta olímpico Robson Caetano rindió homenaje a Oscar Schmidt, leyenda del baloncesto brasileño que falleció este viernes (17), a los 68 años. Robson destacó la autenticidad y la dedicación de “Mão Santa”, recordando momentos importantes en la carrera del ícono del deporte nacional.
Robson describió a Oscar como “una figura fuera de lo común”, que lograba cautivar la atención de las personas no sólo por su estatura física, sino principalmente por su amabilidad. “Era una persona sumamente amable, cuya pareja era María Cristina”, afirmó, expresando su sentimiento a la familia del exjugador.
Victoria histórica en Indianápolis
El punto culminante de la conversación fue el recuerdo de los Juegos Panamericanos de 1987, cuando Brasil y Robson Caetano eran contemporáneos en la delegación brasileña. “Estuvimos juntos en el Panamericano de 1987, un Panamericano memorable”, recordó Robson, quien ganó la medalla de plata en los 200 metros lisos en esa competencia.
El ex velocista narró con entusiasmo la histórica victoria de Brasil sobre Estados Unidos en baloncesto, en suelo americano. “Ver lo que producía en la cancha aquel equipo de baloncesto, liderado por ese genio al que llamaban ‘Mão Santa’, fue increíble”, destacó. Según Robson, la estrategia brasileña incluía obligar a los estadounidenses a disparar desde tres puntos, aprovechando la debilidad del equipo local en este fundamental.
“Pasamos página en ese momento y presentamos algo muy impresionante e importante: que los brasileños tienen la capacidad de superarse en los momentos difíciles”, dijo Robson, recordando que todas las apuestas estaban a favor de Estados Unidos. La victoria en Indianápolis tuvo un profundo impacto en el deporte brasileño y convirtió a Oscar Schmidt en un ídolo nacional.
Amor por la selección brasileña
Robson también destacó el patriotismo de Oscar y su decisión de no jugar en la NBA para seguir defendiendo a la selección brasileña. “Recibió una invitación para jugar al baloncesto americano y la rechazó porque habría tenido que renunciar a su camiseta verde y amarilla”, explicó, refiriéndose a las normas de la época que impedían a los deportistas profesionales competir por sus países.
El excorredor recordó una memorable conversación que tuvo con Óscar luego de los Juegos Panamericanos de 1987, cuando el basquetbolista le dijo: “Robson, no sé hacer nada más que jugar baloncesto. Voy a jugar baloncesto hasta los últimos días de mi vida”. Esta frase, según Robson, le hizo comprender la importancia del post-carrera, camino que Oscar siguió con éxito como orador.
“Somos una generación que va, pero estamos dejando un legado de victorias, un legado de aprendizaje, un legado de mucha dedicación y esfuerzo”, resaltó Robson, resaltando la importancia del entrenamiento y la perseverancia, valores que Oscar Schmidt siempre ha representado a lo largo de su carrera en el deporte.
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