Tras la visita de Trump, China acepta implementar ‘todos’ los acuerdos comerciales existentes (y más)

Tras la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping en Beijing, China anunció que los dos países seguirán aplicando “todos” los acuerdos comerciales ya celebrados entre ellos. Según el ministro chino de Asuntos Exteriores, Wang Yi, las dos partes también decidieron crear un consejo para el comercio y otro dedicado a las inversiones. Beijing cita resultados “en general positivos”.
En el proceso, China anunció que Xi Jinping realizaría una visita de Estado a Estados Unidos en otoño, por invitación de Donald Trump. Esta futura reunión debería permitir continuar los debates iniciados en Beijing. Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, las dos principales potencias económicas del mundo se han enfrentado en una guerra comercial marcada por enormes aranceles aduaneros y restricciones recíprocas.
Los derechos de aduana siguen siendo el centro de las tensiones
A pesar de este clima más pacífico, Donald Trump aseguró el viernes que no había discutido los derechos de aduana con Xi Jinping durante su reunión. “No hablamos de eso”, declaró a bordo del Air Force One, al tiempo que recordó que China pagaba impuestos “considerables”.
Los dos países concluyeron una tregua comercial en octubre para limitar las consecuencias económicas de su enfrentamiento. Su renovación fue uno de los principales temas de esta visita. Antes de la reunión Trump-Xi, los principales negociadores estadounidenses y chinos, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el viceprimer ministro, He Lifeng, también hablaron el miércoles en Corea del Sur sobre cuestiones comerciales. Por el momento, sin embargo, no se ha anunciado públicamente ningún nuevo acuerdo concreto, particularmente en agricultura o inversiones chinas en Estados Unidos.
Trump advierte a Taiwán
Donald Trump advirtió a Taiwán contra cualquier proclamación de independencia, en una entrevista televisiva grabada poco antes de su salida de Pekín, donde el presidente chino, Xi Jinping, le hizo declaraciones especialmente firmes sobre la isla. “No quiero que nadie declare la independencia y, ya sabes, entonces tendremos que recorrer 15.000 kilómetros para ir a la guerra”, afirmó el presidente estadounidense, según un extracto difundido el viernes por la cadena Fox News.
“No queremos que nadie diga proclamemos la independencia porque Estados Unidos nos apoya”, insistió, añadiendo que aún no había tomado una decisión sobre una venta de armas a la isla.



