Fiocruz obtiene patente para tratamiento contra malaria resistente

La Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) obtuvo una patente para un método de tratamiento que utiliza un compuesto considerado prometedor en el tratamiento de la malaria, especialmente en los casos resistentes a las medicinas tradicionales.
La patente fue concedida por la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) y reúne a inventores del Instituto René Rachou, unidad de Fiocruz en Minas Gerais.
El método utiliza el compuesto conocido como DAQ, que ha demostrado capacidad para actuar contra cepas resistentes de Plasmodium falciparumun parásito responsable de las formas más graves de la enfermedad. Según los investigadores, la diferencia radica en la capacidad de superar los mecanismos de resistencia desarrollados por el microorganismo.
Aunque DAQ no es una molécula nueva, ya que su actividad antimalárica fue descrita en la década de 1960, el grupo de Fiocruz, coordinado por la investigadora Antoniana Krettli, retomó estudios utilizando enfoques más recientes en química y biología molecular.
“Esta molécula ya había sido descrita como prometedora, pero terminó siendo dejada de lado. Nuestro grupo retomó este estudio y mostró un mecanismo único para superar los mecanismos de resistencia desarrollados por el parásito, identificando una característica estructural decisiva: la presencia de un triple enlace en la cadena química”, explica Wilian Cortopassi, investigador colaborador de la Fiocruz.
El compuesto actúa de forma similar a la cloroquina, interfiriendo con un proceso esencial para la supervivencia del parásito. Durante la digestión de la hemoglobina humana, el microorganismo produce sustancias tóxicas que normalmente puede neutralizar. DAQ bloquea este mecanismo de defensa, provocando la muerte del parásito.
Los estudios indicaron una acción rápida del compuesto en las primeras etapas de la infección y eficacia contra cepas sensibles y resistentes de Plasmodium falciparum. Los investigadores también identificaron resultados prometedores contra Plasmodium vivax, responsable de la mayoría de los casos de malaria registrados en Brasil.
Otro punto destacado por los investigadores es el posible bajo coste de la molécula, factor considerado estratégico para los países de ingresos bajos y medios, donde la malaria sigue siendo endémica.
La investigación contó con la colaboración de instituciones como la Universidad de California San Francisco (UCSF), la Universidad Federal de Alagoas (UFAL) y la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro (PUC-Rio). Nuevos estudios están en curso en colaboración con la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp).
A pesar de los resultados considerados prometedores, el desarrollo del DAQ como medicamento todavía depende de nuevos pasos, como las pruebas de toxicidad, la definición de dosis seguras y eficaces y el desarrollo de la formulación farmacéutica adecuada.
Concedida en marzo de este año, la patente tiene validez hasta el 5 de septiembre de 2041. Para Antoniana Krettli, la estructura de Fiocruz también puede acelerar futuras etapas de desarrollo del tratamiento.
“La institución tiene fuerte presencia en la Amazonía, con diagnóstico y seguimiento de pacientes, además de experiencia en ensayos clínicos. Eso facilita alianzas y el avance de nuevos medicamentos”, afirma.
Los investigadores advierten que, a pesar de la existencia actual de tratamientos eficaces, el parásito de la malaria sigue evolucionando y desarrollando resistencia. Por ello, sostienen que el desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas debe producirse ahora, para evitar una posible escasez de medicamentos eficaces en el futuro.
