CMN endurece reglas para que bancos capten fondos con garantía del FGC

El Consejo Monetario Nacional (CMN) aprobó nuevas reglas para hacer más seguro el sistema financiero. Las medidas afectan tanto al funcionamiento del Fondo de Garantía de Crédito (FGC), que protege a los inversores, como a la forma en que los bancos gestionan su dinero, en respuesta a los recientes problemas del sector.
Los cambios tienen como objetivo evitar que las instituciones asuman riesgos excesivos y garantizar que tengan recursos suficientes para cumplir sus compromisos, incluso en tiempos de crisis.
Qué cambios en la FGC
El Fondo de Garantía de Crédito funciona como “seguro” para quienes invierten en productos bancarios, como los Certificados de Depósito Bancario (CDB). Garantiza hasta R$ 250.000 por CPF o empresa en caso de quiebra de una institución, con un límite de R$ 1 millón cada cuatro años.
El principal cambio es la creación de un nuevo indicador llamado Activo de Referencia (AR). En la práctica, mide si el banco tiene activos de buena calidad: inversiones que pueden convertirse rápidamente en efectivo.
Según las nuevas reglas, Si un banco recauda mucho dinero con productos amparados por el FGC, pero tiene activos de baja calidad o difíciles de vender, se verá obligado a invertir parte de esos recursos en bonos públicos, que se consideran más seguros.
La idea es evitar el llamado “riesgo moral”. Este término se utiliza cuando las instituciones asumen mayores riesgos precisamente porque saben que existe una protección, en este caso, el FGC.
Caso maestro
Los cambios se producen tras episodios recientes, como el colapso del Banco Master, que fue liquidado por el Banco Central en 2025.
El banco atrajo inversores ofreciendo rentabilidades superiores a la media, respaldadas por la garantía del FGC. Sin embargo, mantuvo gran parte de sus recursos en activos de baja liquidez, como órdenes judiciales (deudas públicas en los tribunales con sentencia firme) y acciones de empresas en dificultades, que no podían convertirse rápidamente en efectivo.
Este desequilibrio acabó provocando la quiebra de la institución y pérdidas multimillonarias cubiertas por el fondo. Con los acuerdos vinculados al caso, el costo para la FGC alcanzó R$ 51,8 mil millones, reduciendo su reserva financiera.
Reglas de liquidez
Además de los cambios en el FGC, el Consejo Monetario Nacional también endureció las reglas de liquidez, es decir, la capacidad de un banco para pagar sus deudas en el corto plazo.
El principal indicador utilizado en todo el mundo, el índice de cobertura de liquidez (LCR), mide si la institución tiene suficiente dinero para afrontar un escenario de estrés durante 30 días.
Ahora los bancos medianos también tendrán que cumplir con esta norma. Los bancos más pequeños dispondrán de una versión simplificada, denominada LCRS, diseñada para adaptar los requisitos al tamaño de las entidades financieras.
La implementación será gradual:
- Para 2027, los bancos deberán cumplir con al menos el 90% de los requisitos;
- Posteriormente, el cumplimiento aumenta al 100%.
¿Qué está en juego?
Las medidas son parte de una estrategia del Banco Central de Brasil y el Consejo Monetario Nacional para evitar que problemas aislados se conviertan en crisis mayores.
En la práctica, el gobierno intenta equilibrar dos puntos:
- Proteger a quienes invierten en productos bancarios;
- Evite que los bancos utilicen esta protección para asumir riesgos exagerados.
Al hacer las reglas más estrictas, se espera reducir la posibilidad de que se produzcan nuevos casos como el del Banco Master y aumentar la confianza en el sistema financiero en su conjunto.
