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El Niño debería aumentar la volatilidad en la producción y los precios de los alimentos

El posible regreso de El Niño en los próximos meses debería aumentar la volatilidad de la producción agrícola y los precios de los alimentos, pero sus efectos no serán homogéneos en todas las culturas, regiones y países. La valoración surge de un informe de Santander, que señala que el fenómeno climático tiende a tener diferentes impactos en la productividad agrícola, sin que necesariamente se traduzca en un aumento generalizado de las materias primas.

Según el banco, fuertes episodios de El Niño tienden a favorecer la producción de soja y maíz en Argentina y el sur de Brasil, donde el aumento de las precipitaciones beneficia el desarrollo de los cultivos. Por otro lado, el Centro-Oeste brasileño, principal región productora de granos del país, puede enfrentar períodos de sequía y distribución irregular de las precipitaciones, reduciendo el potencial de producción.

El análisis muestra que, en el caso de la soja, el factor más importante no es sólo el volumen de lluvia, sino su distribución a lo largo del ciclo del cultivo. La falta de precipitaciones en momentos críticos puede retrasar la siembra, reducir la productividad e incluso comprometer la segunda ventana de cosecha de maíz, repitiéndose un escenario observado durante el evento 2023/24.

El estudio también concluye que El Niño no tiene un efecto uniforme en la agricultura mundial. En varios cultivos, como el café, el azúcar, el trigo y el algodón, los resultados varían según la ubicación geográfica, el nivel de riego, las decisiones de siembra e incluso factores económicos, como el costo de los fertilizantes. Por lo tanto, el principal efecto esperado es un aumento de la volatilidad, y no una tendencia consistente hacia abajo o hacia arriba en la producción global.

Debe ejercerse una mayor presión sobre los alimentos frescos

En inflación, Santander identifica un comportamiento más claro. El banco evalúa que los alimentos frescos son los rubros más sensibles a los shocks climáticos provocados por El Niño, mientras que los alimentos industrializados y semiprocesados ​​tienden a mantener un comportamiento más cercano al observado en periodos de neutralidad climática.

El escenario base de la institución ya incorpora presiones relevantes sobre los precios de los alimentos. La expectativa es que la inflación de los alimentos consumidos en el hogar alcance su pico en febrero de 2027, manteniéndose alrededor de cinco puntos porcentuales por encima del nivel proyectado para agosto de 2026. Este movimiento tendría un impacto de aproximadamente 0,75 puntos porcentuales en el IPCA, antes de perder fuerza a lo largo de 2027. Aun así, el fenómeno agregaría alrededor de 0,40 puntos porcentuales a la inflación en lo que va del año.

La energía no muestra un patrón claro

A diferencia de los alimentos, el informe no encontró evidencia de una relación consistente entre los episodios de El Niño y la inflación de la electricidad. El análisis de los niveles de los embalses y el comportamiento del Precio de Liquidación Diferencial (PLD) muestra resultados variables entre distintos eventos históricos, sin un patrón capaz de establecer una relación directa entre el fenómeno climático y el costo de la electricidad.

El riesgo depende de la intensidad del fenómeno.

En la evaluación de Santander, el principal riesgo es la posibilidad de un episodio de El Niño fuerte o muy fuerte. Los modelos econométricos desarrollados por el banco indican que, en este escenario, habría presiones importantes sobre los precios de los alimentos en 2026 y 2027. Si el evento tiene una duración limitada, el efecto comenzaría a revertirse en la segunda mitad de 2027 y a lo largo de 2028.

La conclusión del informe es que el mercado debería seguir menos la dirección de los precios agrícolas y más el aumento de la volatilidad. Para la agroindustria brasileña, esto significa que pueden coexistir oportunidades y riesgos entre diferentes regiones productoras, culturas y cadenas de producción, lo que requerirá una mayor atención a las condiciones climáticas durante la cosecha 2026/27.

Maira Alfaro

Maira Alfaro se desempeña como editora con formación en periodismo adquirida en la Universidad Nacional de Rosario, Argentina. Destaca por su mirada precisa, sensibilidad narrativa y capacidad para abordar la actualidad con equilibrio, contexto y atención a los detalles relevantes.

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