Sin tierra siembran 5 mil plántulas durante la Semana del Medio Ambiente

El Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) movilizó, en los últimos días, alrededor de 10 mil personas en 15 estados brasileños, donde llevó a cabo una serie de actividades en defensa del medio ambiente, criticando el agronegocio.
Según la organización, los sin tierra plantó más de 5 mil plántulas y sembró alrededor de 30 toneladas de semillas en Alagoas, Bahía, Goiás, Maranhão, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Minas Gerais, Paraíba, Paraná, Piauí, Río de Janeiro, Rio Grande do Sul, Rondônia, São Paulo y Sergipe.
La iniciativa se enmarca en la Jornada Nacional en Defensa de la Naturaleza y sus Pueblos, que comenzó el pasado lunes (1) y finaliza este domingo (7), conmemorando la Semana Mundial del Medio Ambiente.
Este año, el lema del día fue “¡luchar contra la agroindustria es cuidar la naturaleza!”. y sirve como plataforma para que el MST defienda la reforma agraria “como solución para avanzar en el cuidado ambiental”.
Al mismo tiempo, la organización denuncia los que califica como “delitos ambientales de las agro-hidro-minerías” y de aquellos “que explotan a gran escala los bienes comunes de la naturaleza”, en un momento en el que, en opinión del movimiento, “la agroindustria aprueba leyes que aumentan la destrucción ambiental”.
Incinerador
Este sábado (6), en São Paulo, el MST promovió un acto contra la instalación de un incinerador en el barrio de Perus, en la zona noroeste de la capital paulista. Además de los sin tierra, la manifestación reunió a vecinos de la región, ambientalistas y miembros de otras organizaciones sociales.
El incinerador forma parte del llamado EcoParque Bandeirantes, que la ciudad de São Paulo pretende instalar en el antiguo Vertedero de Bandeirantes, en colaboración con una empresa privada.
El vertedero funcionó durante 28 años y cerró sus operaciones en 2007. Desde entonces, está en la lista de Áreas Contaminadas en Proceso de Remediación (ACRe), de la Empresa Ambiental del Estado de São Paulo (Cetesb).
Además del incinerador, el proyecto EcoParque incluye un biodigestor, una unidad de compostaje, una unidad de biosecado y una planta de clasificación mecanizada de residuos. Y, según el ayuntamiento, se pretende “optimizar el reciclaje de los residuos sólidos urbanos, añadir valor a los distintos subproductos generados, generar energía con bajas emisiones de GEI y reducir los volúmenes destinados a su disposición final en vertederos”.
Sin embargo, según el MST, el proyecto va en contra de los intereses de diferentes segmentos sociales que conviven en el barrio y la región de Perus, incluidos los indígenas que viven en Pico do Jaraguá, cerca del antiguo vertedero.
“El proyecto de instalación del Incinerador en Perú muestra cuál es el proyecto de la burguesía y del agronegocio para Brasil: para la periferia, para los pobres, para los campesinos, para la clase trabajadora es siempre contaminación, desperdicio. Para embellecer la zona de la burguesía, empujan los desperdicios hacia nosotros”, criticó, en una nota, Luciano Carvalho, de la dirección estatal del movimiento.


