¿Te encantan los desayunos de hotel? Cuéntanos

Bollería a raudales, buffet salado, huevos revueltos, huevos pasados por agua o Benedict, zumos de fruta exprimidos y un sinfín de tés… Qué placer disfrutar de un buen desayuno después de una buena noche en el hotel. Y qué decepción cuando, por el contrario, descubrimos por la mañana sólo tres lonchas de queso en duelo, una microbandeja de mermelada y un mal café.
Para algunos, el desayuno en el hotel se ha convertido en una parte imprescindible de su estancia (lo que en ocasiones les permite incluso saltarse el almuerzo) y un criterio imprescindible en sus reservas. Un pequeño placer que resulta aún más agradable en vacaciones o en un fin de semana cuando el tiempo no es limitado. Y a ti, ¿te encantan estos desayunos?
¿Qué aprecias de este momento? ¿Es este un criterio importante a la hora de reservar un hotel? ¿Qué te gusta comer allí? ¿Prefiere las comidas servidas en su habitación o en un gran buffet? ¿Estás dispuesto a pagar más? ¡Cuéntanos! Tus testimonios se utilizarán para escribir un artículo. Gracias de antemano !
