Dos de las víctimas del accidente, uno de los cuales murió, se casarían el sábado

Tres muertes. Las víctimas del accidente de Longe-Côte ocurrido el jueves 14 de mayo en la playa de Bas Sablons, en Le Conquet (Finisterre), son muy elevadas. Desde la tragedia, el pequeño mundo de los paseos acuáticos se ha quedado estupefacto, y todavía intenta comprender cómo pudo ocurrir un accidente así en esta playa poco conocida por su peligrosidad.
Entre las víctimas, dos mujeres. Una, de Brest, murió a la edad de 67 años. Tenía tres hijos. El segundo murió en el hospital el viernes, tras haber sido trasladado de urgencia el jueves. La tercera víctima es un hombre. De 66 años y originario de Guilers, se casaría en su pueblo con su pareja el sábado 16 de mayo, informa El telegrama. La mujer, de 59 años, también formaba parte del grupo que practicaba longe-côte. Ella había salido ilesa.
En el norte de Finisterre, el accidente causó gran revuelo. “Es todo el país de Brest el que hoy está de luto y comparte el dolor de las familias y de los seres queridos de las víctimas”, afirmó el presidente de Brest Métropole, Stéphane Roudaut. Se abrió una investigación para intentar arrojar luz sobre este raro accidente en la disciplina.
Un grupo acostumbrado al lugar.
Según las primeras conclusiones, el grupo no estaba acompañado por un supervisor cualificado. Según un testigo entrevistado por nuestros colegas de Telegramael grupo venía regularmente a practicar a esta playa. El mar estaba agitado, el viento era fuerte y las olas relativamente fuertes. Según el fiscal de Brest, Stéphane Kellenberger, las personas estaban “a priori atrapadas en un fenómeno marítimo de oleaje, acentuado por las condiciones climáticas” y habrían sido “desestabilizadas por las olas”.
Desde el accidente, la Federación de Senderismo que supervisa la práctica ha recordado las normas de buenas prácticas para que la longe-côte pueda practicar con total seguridad.

