La creación de un tribunal especial para juzgar a Rusia recibe un amplio apoyo

El proyecto de tribunal especial solicitado por Kyiv da un nuevo paso. Reunidos en Moldavia, varios Estados europeos mostraron su apoyo a una futura jurisdicción encargada de perseguir la invasión rusa de Ucrania. Treinta y cuatro países miembros del Consejo de Europa, además de la Unión Europea, Australia y Costa Rica, indicaron este viernes que quieren unirse al futuro tribunal especial para Ucrania, destinado a juzgar la invasión rusa del país.
“Se acerca el momento en que Rusia tendrá que rendir cuentas por su agresión”, saludó el secretario general del Consejo de Europa, Alain Berset, en un comunicado. Reunido el viernes en Chisinau, el Comité de Ministros del Consejo de Europa, que reúne a los jefes de diplomacia de los Estados miembros, aprobó una resolución que sienta las bases del “comité directivo” del futuro tribunal.
Una alternativa a la CPI
El principio de este nuevo órgano judicial fue lanzado el año pasado por el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, quien firmó un acuerdo a tal efecto con el Consejo de Europa. Esta competencia debería permitir sortear la imposibilidad de juzgar el “crimen de agresión” ante la Corte Penal Internacional, que Moscú no reconoce.
Rusia, excluida del Consejo de Europa en 2022 tras el inicio de la guerra contra Ucrania, ya advirtió que consideraría “nulas de pleno derecho” las decisiones del futuro tribunal. Pero “esto representa justicia y esperanza. Ahora debemos dar seguimiento a este compromiso político garantizando su funcionamiento y su financiación”, insistió Alain Berset.
La Comisión Europea, por su parte, indicó que contribuiría con 10 millones de euros a la creación de este futuro órgano judicial. Doce países miembros del Consejo de Europa aún no se han sumado a la iniciativa. Entre ellos se encuentran cuatro estados de la Unión Europea: Hungría, Eslovaquia, Bulgaria y Malta. También hay varios países balcánicos, como Serbia, Bosnia-Herzegovina, Macedonia del Norte y Albania, así como tres países caucásicos: Armenia, Azerbaiyán y Georgia. Turquía tampoco se ha sumado al proyecto en esta etapa.

