Estudiante deberá pagar R$ 720.000 por ocupación indebida de cuota racial

Esta semana, el Ministerio Público Federal (MPF) firmó el tercer Acuerdo de Ajuste de Conducta (TAC) con estudiantes de la Universidad Federal del Estado de Río de Janeiro (Unirio) para reparar la ocupación indebida de vacantes asignadas a cuotas raciales.
El acuerdo fue firmado este martes (12) entre el MPF, Unirio y un estudiante de medicina que ingresó a la institución en 2016 a través de una vacante reservada para candidatos negros, morenos o indígenas, sin cumplir con los requisitos establecidos en la convocatoria.
Según el MPF, a través del TAC, el estudiante debe pagar R$ 720.000, divididos en 100 cuotas mensuales de R$ 7.200, además de participar de un curso de alfabetización racial con horas teóricas y prácticas ofrecido por la propia universidad.
Estos recursos se utilizarán íntegramente para financiar becas para estudiantes negros que estudian medicina en Unirio y para mantener programas educativos centrados en las relaciones étnico-raciales y la lucha contra el racismo estructural.
El MPF destaca que la firma del nuevo TAC es parte de una acción sistémica desarrollada por el organismo para corregir distorsiones históricas relacionadas con la política de cuotas en Unirio.
Con el nuevo compromiso, el valor total ya garantizado en los acuerdos firmados por la agencia supera los R$ 2 millones.
Acuerdos anteriores
En diciembre de 2025, el MPF firmó el primer acuerdo de reparación con un estudiante de medicina que había ocupado indebidamente un lugar reservado para personas negras, pardas o indígenas en el Sistema de Selección Unificada (Sisu) 2018.
El TAC también estableció el pago de R$ 720 mil y la participación obligatoria en un curso de alfabetización racial, destinando los recursos a becas para estudiantes de cuota.
El segundo fue firmado en abril de 2026, firmado entre el MPF y otro estudiante del mismo curso, previendo una compensación económica de R$ 720 mil y las mismas medidas educativas.
Compensación
El MPF también constató que existe un déficit histórico de personas negras en el personal docente de la institución. Según la organización, para hacer posible la compensación histórica, Unirio pasó a reservar el 35% de las vacantes en los próximos concursos para candidatos negros hasta que se repare totalmente el pasivo.
La universidad también se comprometió a adoptar concursos unificados y nuevos criterios de distribución de plazas, con el objetivo de evitar la fragmentación de convocatorias que, en la práctica, hacía inviable la aplicación de acciones afirmativas.


